El director Nabil Ayouch narra de manera efectiva esta oscura historia, presentando las razones detrás del surgimiento del yihadismo. Se logra entender su perspectiva, lo que genera una gran sensación de temor.
Una película agridulce que provoca sonrisas ocasionales y aborda con sutileza una moral tan hipócrita como asfixiante. La historia se cuenta de manera eficaz y se resuelve con habilidad, con una niña en el papel protagónico que resulta encantadora.
La insistente utilización de la música para enfatizar los sentimientos es un recurso tan antiguo como criticable. En Lo Imposible se encuentran tanto lo mejor como lo peor, pero su inicio es realmente asombroso.
No abusa del efectismo, es pulcra en imágenes y diálogos, se deja ver y oír. No transmite ni frío ni calor y dudo que vaya a generar demasiadas pesadillas.
Está muy bien contada, ambientada e interpretada. La financia 'La Obra' intentando hacer un exaltante biopic del gran jefe, un tal Escrivá de Balagué. Reconozco que Roland Joffé lo ha hecho con talento.
Las intenciones de Redford son encomiables, pero la ejecución es plana y el desarrollo resulta predecible. Los flashbacks carecen de propósito. En definitiva, es una película que se mantiene en un nivel correcto, sin generar emociones contundentes.
Exhibe notables propósitos y toneladas de buenos sentimientos, pero el resultado artístico no le acompaña. Es una obra muy discreta, sin garra, con una clara vocación edulcorante. La ves y la escuchas con la misma facilidad que la olvidas.
El sabroso material de 'Fair game' solo está desarrollado con corrección, destacando las excelentes actuaciones de Naomi Watts y Sean Penn, quienes logran transmitir credibilidad a sus angustiados personajes. Aunque es un entretenimiento digno, carece de un verdadero impacto emocional.
La primera vez que vi 'Generation Kill' me desconcertó. La segunda vez la consideré excelente. Es admirable la forma en que retrata a esos soldados con tanto honor y corrosión. Sin embargo, tuve que insistir para poder apreciar su calidad, algo que en 'The Wire' y 'Tremé' es evidente desde el primer capítulo.
Esperaba una obra maestra de Eastwood, pero me siento decepcionado. La escena del desembarco en Iwo Jima me recuerda a la de "Salvar al soldado Ryan", lo que me provoca una sensación de déjà vu. A pesar de esto, considero valiente y pertinente la visión que presenta Eastwood; su tono amargo resulta esencial. Sin embargo, no alcanzó las expectativas