Acaba enganchándome. Sin excesos. Me intriga progresivamente cómo va a acabar este relato (...) los diálogos poseen agudeza (...) Pero, ante todo, encuentro hipnótica y admirable la interpretación de tres actrices privilegiadas.
Hay humor en estos sucesos bárbaros pero es una gracia muy negra. Y es transparente la inteligencia, la osadía y la crueldad de un director tan original como perturbador.
Con 'Murieron por encima de sus posibilidades', dirigida por Isaki Lacuesta, me asalta directamente el bochorno, esa sensación tan ingrata de la vergüenza ajena.
Polanski extrae con talento todo lo que pretende de sus intérpretes, aporta su malicioso sentido del humor, sale triunfador del osado experimento. No es una película deslumbrante, pero sí divertida y con un punto de inquietud.
La película presenta una violencia tan extrema que llega a ser absurda. Se repite un menú de personajes exagerados y situaciones sin sentido, además de una sobreabundancia de disparos.
Me provoca la certeza de estar frente a algo que fascina y repele al mismo tiempo. La atmósfera es tanto enfermiza como excitante; da miedo y asco, pero también tiene un imán que atrae. El clima es desolador, pero logra empaparte.
No aporta nada nuevo, aunque se percibe el toque sardónico del director. Es probable que Jarmusch se haya divertido mucho haciendo una película de zombis, pero esa alegría no logra contagiarme.
Sí me percato de la trama, pero lo que ocurre en ella me da igual. Hay secuencias alargadas hasta el aburrimiento, la música estridente no deja de sonar, el estilo narrativo es tan pretencioso como vacuo.
El cineasta finlandés irradia magia en su obra y cuenta con un público leal; no es un ilusionista que engaña. Posee historias que contar y ha encontrado la manera de hacerlo. Se trata de una película singular, agridulce y conmovedora.
Extraña, pero también hermosa. Lo que en una primera impresión me resultaba agotador o irritante, ahora me parece magnético. El constante juego de máscaras tiene un propósito; esa avalancha de imágenes hipnóticas puede fascinar la vista.
Un encanto y una gracia notables. El tiempo se te hace muy corto y abandonas la sala con una agradecida sonrisa. Los presuntos marcianos de Kaurismäki están llenos de vida.
Una película irregular, pero turbadora. Es una rareza que posee un extraño encanto, con un tono más sombrío que humorístico y un lirismo inusual que alterna entre momentos de intensidad y calma.
Qué trilogía tan hermosa. Me enamoró directamente. Siento añoranza del cine que hacía este director tan lúcido y lírico como desasosegante. De las atmósferas que creaba, de su carnalidad, de su espiritualidad.