No ofrece sorpresas argumentales ni estilísticas. Es más de lo mismo. Los espectadores que disfrutan de las claves de este director, de esa forma tan peculiar de retratar (...) van a seguir fascinados y conmovidos.
La historia es conmovedora, pero la forma en que el director la presenta me deja indiferente. Los altibajos emocionales no logran tocarme. Es una película que se puede ver sin que realmente te afecte, aunque se desdibuja rápidamente de mi memoria.
Al finalizar esta película, me queda una extraña sensación. No estoy seguro de si me ha gustado o no. Es una obra que posee un cierto encanto, aunque le falta algo esencial. No consigo identificar qué es exactamente.
Compleja y excelente película. Los intérpretes, recurrentes en la obra de Vinterberg, resultan creíbles y cercanos. Celebras que en esta época sombría surjan algunas joyas en el cine.
Es una película hermosa y agridulce, que a veces se siente un poco blanda y contiene momentos predecibles, pero está bien narrada. Aún así, cuenta con algo excepcional. Bridges es puro estilo, sutileza, magnetismo y humanidad. Incluso canta de manera notable.
Tiene algo, un lirismo no impostado, comprensión y cariño hacia sus personajes. Los autores creen en lo que están narrando y logran transmitir esa veracidad. Para mí, eso es suficiente. Hay momentos en los que me parece simplemente hermosa.
La dirige con impecable pulcritud Harry Macqueen. Reconozco la potencia emocional de lo que narran. Pero no logro meterme dentro de los personajes. No me enamoran, lo veo desde fuera, con cierta frialdad.
El director tiene la audaz idea de volver a juntar a los personajes de ‘Un hombre y una mujer’. Sus intenciones me parecen atractivas y muy humanas pero el resultado me deja frío.
Es muy bonita y tiene esa trabajada fascinación y lirismo genuino que caracteriza al cine de este extraño director. Decepcionó bastante en Berlín incluso a los seguidores incondicionales de Mallick. A mí me gusta más que 'La delgada línea roja'.
Lacuesta es un eterno buscador de un estilo propio y distinto para contar historias, pero me resulta imposible conectar mínimamente con esa estética rebuscada, experimental, vacua.
Es una de las películas más insípidas que he visto en mucho tiempo. A pesar de su intento constante de ser graciosa y ácida, no logro recordar nada que valga la pena.
Los protagonistas de esta película, tal como los presenta su sofisticado, poético o excesivamente pretencioso director, no me contagian ni frío ni calor, no pillo su interés dramático (...) Todo me parece un disparate tedioso.
Provoca cierto morbo e intriga por saber cómo va a acabar la historia, para la que el director usa primorosamente el blanco y negro narra con mucho estilo, hace creíbles a sus personajes, crea atmósfera, le funcionan los intérpretes.