Tiene algo, un lirismo no impostado, comprensión y cariño hacia sus personajes. Los autores creen en lo que están narrando y logran transmitir esa veracidad. Para mí, eso es suficiente. Hay momentos en los que me parece simplemente hermosa.
La dirige con impecable pulcritud Harry Macqueen. Reconozco la potencia emocional de lo que narran. Pero no logro meterme dentro de los personajes. No me enamoran, lo veo desde fuera, con cierta frialdad.
El director tiene la audaz idea de volver a juntar a los personajes de ‘Un hombre y una mujer’. Sus intenciones me parecen atractivas y muy humanas pero el resultado me deja frío.
Es muy bonita y tiene esa trabajada fascinación y lirismo genuino que caracteriza al cine de este extraño director. Decepcionó bastante en Berlín incluso a los seguidores incondicionales de Mallick. A mí me gusta más que 'La delgada línea roja'.
Lacuesta es un eterno buscador de un estilo propio y distinto para contar historias, pero me resulta imposible conectar mínimamente con esa estética rebuscada, experimental, vacua.
Es una de las películas más insípidas que he visto en mucho tiempo. A pesar de su intento constante de ser graciosa y ácida, no logro recordar nada que valga la pena.
Los protagonistas de esta película, tal como los presenta su sofisticado, poético o excesivamente pretencioso director, no me contagian ni frío ni calor, no pillo su interés dramático (...) Todo me parece un disparate tedioso.
Provoca cierto morbo e intriga por saber cómo va a acabar la historia, para la que el director usa primorosamente el blanco y negro narra con mucho estilo, hace creíbles a sus personajes, crea atmósfera, le funcionan los intérpretes.
Realista, complejo, admirable Scorsese. La parte final, hablando del ocaso y la devastación física y mental, me parece uno de los grandes desenlaces de la historia del cine.
El problema radica en que la complejidad sentimental de la historia no me afecta en absoluto; de hecho, estoy deseando que esta película tan sensible llegue a su fin.
El filme se extiende durante tres horas, un tiempo que se siente innecesario. Aunque resulta un poco menos aburrido que el anterior, la experiencia sigue siendo tediosa. La cámara se mueve constantemente, mientras que la música y los golpes de efecto no dejan de estar presentes. Y yo me siento totalmente indiferente ante todo esto.
No sabía nada sobre lo que sucedió con Laurel y Hardy tras su apogeo. 'El Gordo y el Flaco (Stan & Ollie)' narra su historia con ternura y gracia, de manera inteligente y estética, reflejando un encanto nostálgico de otra época.
Lelio vuelve a narrar la historia de esta insólita y desconcertante señora. No hay una copia exacta de cada plano, pero tampoco se presenta un desvío en la trama. Aún así, la disfruto al verla y escucharla. Sin embargo, ya conozco la historia y me pregunto: ¿cuál es el propósito?
A los cinco minutos ya estoy atrapado por las situaciones tragicómicas y surrealistas que presenta esta película. Está impecablemente dirigida, con un ritmo modelado que se ajusta perfectamente a cada plano y secuencia. Es ágil, sorprendente y realmente divertida.