Los fans del autor se llenarán de alegría. Sin embargo, aquellos que busquen una mayor originalidad podrían sentir que esta entrega es una repetición de lo ya visto.
La película ofrece una poderosa representación de las tensiones sociales de su tiempo, presentando una interesante reinterpretación de Balzac que también resuena con los medios de comunicación actuales.
Una hermosa historia de amor lésbico que pone en juego múltiples sugerencias temáticas a cual más atractiva. Le sobra a la película, sin embargo, un ápice de contención académica y le falta dejarse contagiar en sus formas por la vibración pasional.
Hermosa película, un cuento moral con una complejidad y profundidad sugerente que se intensifica a lo largo de su desarrollo, trayendo consigo una emotividad notable que atrapa al espectador.
Una de las propuestas cinematográficas más sólidas, inquietantes y serias del festival [de Cannes 2019], si bien carente por completo de toda simplificación en su sentido dramático y de todo tipo de alharacas en su estilo.
La conexión entre Trump y Cohn es el núcleo dramático más relevante e intrigante de la película. Sin embargo, la obra en su totalidad se ve limitada por un guion y visuales que no logran trascender esta dinámica.
Una propuesta audaz que sirve como una impactante metáfora del Brasil actual. Es una creación difícil de clasificar, pero a la vez sumamente estimulante y única.
Una película que presenta un estético cuidado en sus espacios y una coreografía precisa en la representación del sexo, pero que a su vez se ve invadida por una atmósfera opresiva, reflejando la asepsia y frialdad de la que la protagonista intenta escapar.
Consigue extraer genuina ficción de lo real y valiosa realidad de su ficción. Un film que, sin embargo, termina por hacerse un poco demasiado largo y al que le habrían venido bien mayores dosis de contención y de síntesis.
Las imágenes de Waddington son inconsistentes y carecen de identidad, además de ser excesivamente planas. La narrativa tampoco aporta mucho, ya que la propuesta carece de matices y profundidad en su desarrollo.
El filme no presenta un manejo interesante del tiempo ni cuenta con una estructura dramática efectiva. El resultado se siente insulso, plano, caprichoso e incluso irritante, careciendo de expresión y siendo provocador de manera vacía.
Fría como un bisturí afilado y cortante, hermosa en su límpido y clínico cromatismo, 'Little Joe' es una alegoría tan desconcertante como sugerente, si bien su dramaturgia, ¡ay…! acusa una notable rigidez, casi ortopédica, que no beneficia en nada.
Las imágenes logran capturar, de manera ocasional y variable, ciertos momentos de intensidad y autenticidad, tanto en el aspecto emocional como visual, que elevan la calidad de la película más allá de su resultado final, que se presenta algo incierto y ambivalente.
La comedia logra hacer reír en la mayoría de sus escenas, presentando momentos realmente entretenidos. Sin embargo, resulta lamentable que la dirección se adhiera tan rigidamente al guion, lo que limita su creatividad.
Los creadores sostienen que se trata de una obra relacionada con 'Yo, Daniel Blake', pero parece más bien una versión atenuada y repetitiva de la original, carente de sorpresas y con un enfoque poco honesto que resulta demasiado autocomplaciente.
La película, aunque no destaca por su calidad, ofrece una impactante reflexión sobre un área poco explorada, revelando una dura realidad en el contexto del capitalismo y la globalización en Europa.
La película presenta un estilo formal algo académico y un enfoque discursivo claro desde el inicio. Aunque su modestia la hace accesible y agradable, también le resta profundidad, resultando en una obra que, aunque correcta, se siente algo impersonal.