Un filme que por momentos parece un intenso thriller político y psicológico, y otras, ese drama inteligente y agudo que el personaje principal sabe que nunca ha protagonizado ni realizará jamás.
Todo aderezado con bastante humor recuerda a una de esas películas adscritas al vetusto Dogma, aunque se encuentra saturada de dulzura, gags, tacos y situaciones inusuales.
El filme se convierte en un angustioso thriller con un asesino en serie. El abrupto cambio en "Funny Games" seguramente generará en los espectadores una sensación de desconcierto y tal vez un escalofrío.
Aunque la idea original tiene potencial, el espectador pronto notará que se exagera en su desarrollo. La «Cosa Nostra» ha perdido impacto y se ha vuelto una simple cuestión trivial.
El ritmo de la película es muy deficiente y le resulta difícil mantener la atención del público a lo largo de todo su metraje. El espectador, por lo tanto, se encuentra asistiendo pasivamente a este peculiar viacrucis, sin poder experimentar lástima, complicidad ni empatía alguna por los personajes.
Una película excesiva, oscura y con un lenguaje provocador, que a veces roza la violencia. Sin embargo, también ofrece momentos cómicos y se toma a sí misma con humor. Es una propuesta española atrevida que se mueve sin seguir las convenciones establecidas.
Una comedia romántica más en el haber de la industria del país vecino: elegante, algo predecible y con un toque justo de originalidad. Sin embargo, sin lugar a dudas, cuenta con actores que comprenden a la perfección el género.
Una cinta graciosa y entretenida, aunque en algunas ocasiones se siente algo lenta. Sin embargo, su frescura y descaro originales han desaparecido con el tiempo.
La película nos lleva a comprender la compleja dinámica de la codependencia, con una banda sonora poderosa que acompaña su desarrollo. A través de esta narrativa, se revela una lucha entre la devoción y el peligro. Match Point ofrece una reflexión impactante sobre el destino.
Lástima que la historia se nos antoje demasiado escasa, corta, los personajes (sobre todo, el del padre) poco desarrollados, y lo que prometía ser un drama mayúsculo se nos quede casi en una, aunque a veces vigorosa, anécdota.
En resumen, los seguidores de este actor seguro que le hallarán su encanto, mientras que los demás podrían sentir que han visto esta película con anterioridad, pero en una versión superior, incluso con Neeson en el elenco.
Película extensa de dos horas y media que padece de un exceso de metraje. Su oscuridad literal, posiblemente para resaltar los efectos digitales, la convierte en un recorrido monótono que se siente repetitivo.
Demasiadas palabras, demasiada sangre, demasiados golpes para, quizá, esconder una evidencia: sí, Lee lo sabe, que ni en cien años podría acercarse siquiera al feroz ingenio que contenía la original.