El ritmo de la película es muy deficiente y le resulta difícil mantener la atención del público a lo largo de todo su metraje. El espectador, por lo tanto, se encuentra asistiendo pasivamente a este peculiar viacrucis, sin poder experimentar lástima, complicidad ni empatía alguna por los personajes.
Una película excesiva, oscura y con un lenguaje provocador, que a veces roza la violencia. Sin embargo, también ofrece momentos cómicos y se toma a sí misma con humor. Es una propuesta española atrevida que se mueve sin seguir las convenciones establecidas.
Una comedia romántica más en el haber de la industria del país vecino: elegante, algo predecible y con un toque justo de originalidad. Sin embargo, sin lugar a dudas, cuenta con actores que comprenden a la perfección el género.
Una cinta graciosa y entretenida, aunque en algunas ocasiones se siente algo lenta. Sin embargo, su frescura y descaro originales han desaparecido con el tiempo.
La película nos lleva a comprender la compleja dinámica de la codependencia, con una banda sonora poderosa que acompaña su desarrollo. A través de esta narrativa, se revela una lucha entre la devoción y el peligro. Match Point ofrece una reflexión impactante sobre el destino.
Lástima que la historia se nos antoje demasiado escasa, corta, los personajes (sobre todo, el del padre) poco desarrollados, y lo que prometía ser un drama mayúsculo se nos quede casi en una, aunque a veces vigorosa, anécdota.
En resumen, los seguidores de este actor seguro que le hallarán su encanto, mientras que los demás podrían sentir que han visto esta película con anterioridad, pero en una versión superior, incluso con Neeson en el elenco.
Película extensa de dos horas y media que padece de un exceso de metraje. Su oscuridad literal, posiblemente para resaltar los efectos digitales, la convierte en un recorrido monótono que se siente repetitivo.
Demasiadas palabras, demasiada sangre, demasiados golpes para, quizá, esconder una evidencia: sí, Lee lo sabe, que ni en cien años podría acercarse siquiera al feroz ingenio que contenía la original.
Sí, muy posiblemente sea el mejor título hasta hoy de DreamWorks. Es un filme de animación hermoso y visualmente impresionante, lleno de sensibilidad y emoción, que se acerca a la perfección.
Existen momentos de puro thriller. Lo mejor: una siempre estupenda Sánchez-Gijón y Cumelén Sanz. Lo peor: a quien haya visto «La hija» le sonará demasiado la historia.
El director Pérez Toledo se atreve con un enfoque fresco y logra un resultado notable con las historias secundarias que complementan la trama principal.
Una película íntima que toca las fibras emocionales sin caer en el sentimentalismo exagerado, logrando esto en gran parte por las valiosas interacciones entre Belén Rueda y Sergi López.
La cinta no puede, o no quiere, evitar los clichés al uso, y al son de una mareante banda sonora, intenta asustar al respetable con mayor o menor acierto.
La primera media hora de la película carece de terror, siendo los personajes los encargados de provocar los saltos en la audiencia con clichés de 'sustos con truco'. El desenlace de las historias se vuelve cada vez más absurdo.