Una tiene la sensación tras verla de que, o la mujer era medio idiota o este biopic, por lo demás técnicamente nada sorpresivo, ha sido muy condescendiente con ella. Nos inclinamos por lo segundo.
Un drama con un marcado tono de thriller estadounidense que presenta una frialdad perjudicial para la narrativa. Aunque la ambientación logra reflejar una realidad opresiva, la historia resulta insatisfactoria.
¿A cuento de qué una comedia con tanto «gag» gótico cañí sin gracia? (...) Personajes que van, que vienen, que hablan y sueltan, cielos, otro mal chiste, y en los que apenas profundiza, da la impresión de quererlos poco o no conocerlos bien.
Tras el prometedor inicio, la película comienza a decaer. Sin embargo, queda una inquietante pregunta en el aire: ¿por qué, a pesar de contar con tantos elementos, la película provoca más que indiferencia, una sensación de frío extremo?
Magníficamente ambientada, con largos flashbacks y descubrimientos macabros, la cinta se presenta como una producción sobria, seca y tan afilada como una cuchilla.
Delicada película. Con humor y sensibilidad, que no sensiblería, el cineasta nos guía por el duro día a día de estos fantásticos personajes sin grandes dramas para reflejar esa metódica y unida lucha por sobrevivir.
Consigue entretener a excepción de dos detalles argumentales, es clavada a la anterior, de ahí precisamente el aire de 'monster movie' ochentón que le ha insuflado Heijningen.
El filme resulta impactante, difícilmente digerible, sobre todo, durante el violentísimo y largo tramo final, pero necesario al cabo para entender y masticar tanta barbarie fundamentalista.
Hay en la desasosegante, violenta y oscura cinta algún que otro susto de manual, un guion dispuesto a lo que sea para cuadrar la propuesta y una historia, que, en el fondo y la superficie, hemos visto ya.
La segunda muerte de Lady Di es una película anodina y plana. No ofrece nada sustancial a la historia, la cual conocemos mejor a través de cualquier revista del corazón.
Nueva y potente adaptación de los famosos videojuegos. Todo funciona como un reloj acelerado. Es un filme muy entretenido que sabe mantener todo el tiempo un ritmo endiablado.