Ofrece una distracción muy interesante hacia un pasado rico en detalles, repleto de drama y conflictos, con un gran elenco de personajes vibrantes a ambos lados de la batalla.
Un lúcido thriller político. El estilo de 'Hidden Agenda' no es muy vistoso. Pero este film sigilosamente explosivo consigue resonar con más fuerza que un melodrama.
Por encima de la mayoría de las películas de acción, esta entrega mantiene su calidad excepcional. La trama es intrigante y bien desarrollada, lo que la hace igual de entretenida que en sus entregas anteriores.
La mejor manera de disfrutar este sobrecargado filme de acción es saber que es espectacularmente tonto. Por suerte, Cameron compensa sus temas pretenciosos con una luminosa fotografía submarina.
Falla a todos los niveles: como película de acción, como 'buddy movie', como guía de paisajes e incluso, aunque sea triste decirlo, como vehículo para lucir del encanto de Gibson.
Emily Blunt es la razón principal para ver esta película, ya que su actuación destaca notablemente. Sin embargo, el filme se esfuerza en exceso en crear una atmósfera deprimente, lo que puede desanimar a muchos espectadores.
Una extraordinaria serie de 10 episodios que supera con maestría su mayor desafío: equilibrar el ideal de heroísmo con la violencia y el terror de la batalla.
Quiere ser a la vez un thriller con posibilidades comerciales y pertenecer a uno de los géneros menos vistosos, la película política. Sorprendentemente, este híbrido funciona.
Durante gran parte de la película, Haneke arrastra a los espectadores con la potencia de su estilo visual, evitando la tradicional trampa de contar una historia sobre el aburrimiento sin que esta resulte aburrida.