Un estudio íntimo y eléctrico entre artista y musa. Una película cautivadora que invita a reflexionar sobre la complejidad de la creatividad y las relaciones personales.
Esta serie resuena con la esencia de 'Fleabag' y el estilo de Richard Curtis. Se presenta como un drama londinense que resulta profundamente reconfortante.
Cócteles de semen, testículos rotos y laxantes en la pista de baile están entre las muchas razones para evitar esta desalentadora y repugnante comedia.
La novela de Cecelia Ahern, que relata la historia de dos amigos que se encuentran secretamente enamorados, ha sido adaptada a una comedia romántica británica que resulta ser aceptable.
Los actores, que parecen haber sufrido un terrible accidente industrial que les otorgó el superpoder de repeler cualquier tipo de ritmo cómico, son completamente poco graciosos.
Un western cauteloso que gira en torno al placer de observar a Harris y Mortensen en sus interpretaciones. Su química en pantalla es notable y añade un valor especial a la narrativa.
El maestro del suspense francés, Claude Chabrol, se deleita con cada plano malévolo, fríamente controlado, en este thriller perfectamente construido, hasta llegar a un clímax violento y aterrador.