¿Recuerdas la película protagonizada por Anne Hathaway, donde interpreta a una madre soltera que inicia una relación con un famoso más joven? Ahora tenemos otra similar, pero con Nicole Kidman y Zac Efron, y la química entre ambos es notablemente inferior.
Encontrar a Jenkins en 'Mufasa' es como ponerse una venda en los ojos en el Louvre e intentar llegar a tientas hasta la Mona Lisa. Lo único que ha logrado es hacer que su actuación resulte ordinaria.
Es una despedida decepcionante. Adiós al universo Spider-Man de Sony, que se despide de una forma tan extraña y mediocre. La experiencia deja mucho que desear.
Julianne Moore y Michelle Williams no logran rescatar este drama que resulta demasiado indulgente, careciendo de la valentía y la profundidad humana necesarias para conectar con el público.
'Collateral' resulta refrescante, pues no parece obsesionada con los elementos típicos del cine negro. Está más preocupada por la red de conexiones que se despliega alrededor del crimen.
Angelina Jolie brinda una actuación que deja huella. Larraín logra que lo que podría parecer irracional en la escritura se vuelva profundamente conmovedor en la proyección.
En esta tercera historia del querido oso amante de la mermelada, la narrativa resulta predecible y las típicas travesuras de Paddington no alcanzan su máximo potencial.
Una de las películas más singulares y perturbadoras del año. Está llena de conceptos cautivadores, visuales impactantes y emociones que perduran mucho después de haberla visto.