Es una despedida decepcionante. Adiós al universo Spider-Man de Sony, que se despide de una forma tan extraña y mediocre. La experiencia deja mucho que desear.
'Collateral' resulta refrescante, pues no parece obsesionada con los elementos típicos del cine negro. Está más preocupada por la red de conexiones que se despliega alrededor del crimen.
Angelina Jolie brinda una actuación que deja huella. Larraín logra que lo que podría parecer irracional en la escritura se vuelva profundamente conmovedor en la proyección.
En esta tercera historia del querido oso amante de la mermelada, la narrativa resulta predecible y las típicas travesuras de Paddington no alcanzan su máximo potencial.
Una de las películas más singulares y perturbadoras del año. Está llena de conceptos cautivadores, visuales impactantes y emociones que perduran mucho después de haberla visto.
La narrativa es sencilla, pero posee un cierto encanto. Los seguidores disfrutarán de la inteligencia y sensibilidad en el desarrollo de su mundo, mientras que los demás sentirán que falta coherencia.
Una precuela poco convincente que hace que su principal antagonista pierda impacto. Además, no logra aprovechar adecuadamente el rico contenido de la novela de Suzanne Collins.
Hargrave parece haber concebido esta película con la intención de que sea la sucesora de 'John Wick' o 'Atomic Blonde', pero resulta inevitable que caiga en las mismas convenciones de siempre.