Una irregular comedia con altibajos, con unas pocos golpes escandalosos y un montón de relleno simplemente pasable, que sugiere que la rutina de Sacha Baron de reirse a la cara tristemente ya no funciona.
Entrañable. Un antídoto original contra los estereotipos de las típicas comedias románticas, con un cáustico protagonista asiático-americano de treinta años.
Es un caos y puede resultar tedioso, pero los cuatro protagonistas intentan dar lo mejor de sí con los recursos que poseen. Sin embargo, el guion carece de desarrollo suficiente para respaldar los cambios de tono.
Es siempre respetuosa con la realidad que hay detrás de su ficción, aludiendo a todo el espectro del maltrato doméstico en las historias que se vislumbran indirectamente de las mujeres que pasan por el refugio.
Parte 'giallo', parte thriller erótico, y con dos dosis de Brian De Palma, la película se desarrolla de manera intrigante. Depp deslumbra con una interpretación cargada de sensualidad que capta la atención por completo.
John C. Reilly presenta una comedia entretenida, aunque desigual, que desafía las convenciones del habitual biopic sobre el rock, dejando a la audiencia esperando una explosión que nunca llega.
El autor de comedias románticas Richard Curtis vuelve con 'That Christmas', que confirma su destreza en este género, reafirmando que es un placer tenerlo de regreso.
Coon está brillante como siempre, pero esta vez es el turno de Whigham, cuya actuación podría hacerlo destacar en la temporada de premios como uno de los más destacados del año.
Finestkind es el tipo de película que parece única, pero a medida que avanzas, se transforma en algo más convencional, alejándose de su encanto inicial.
La alocada obra maestra moderna de Coppola reinventa las posibilidades del cine. Megalópolis es una especie de lío; desordenada, exagerada y tendente a la pretensión. Pero también es un logro bastante asombroso.