Como dramatización de unos eventos que han pasado a la Historia, es parte de un género muy poblado. Pero su curiosidad y sensibilidad hacia sus protagonistas, la distinguen. La Pam de James es un triunfo absoluto.
Su mezcla de historias personales entre los adolescentes tiene el poder de resonar con cualquiera, pero uno sospecha que la serie encontrará su público más atento entre chavales de instituto de constitución firme y nervios fuertes.
Está hecha con curiosidad, confianza y destreza y es una grata sorpresa decir que se preocupa más de lo que hay en la mente de su protagonista que en el interior del cuerpo de otros.
Su visión de una ciudad de maleantes y cómplices presenta demasiados estereotipos y apenas muestra lo que es la vida en ese lugar particular. Hodge es de lejos lo mejor de la serie.
Es ligera pero reveladora. Presenta una historia relativamente escasa en seis episodios repetitivos que utilizan de manera agotadora recursos narrativos posmodernos.
Loch Henry' deja claro, con bastante elegancia, que no podemos resistirnos a perseguir el conocimiento y la fama, incluso cuando era más seguro y placentero no saber y existir en el anonimato.
Obligatoria solo para quienes completan historias de crímenes reales. Berlinger no logra explicar la relevancia de Bundy, más allá de ser un análisis del narcisismo.
Esta nueva serie intenta ganar credibilidad a través de elementos repugnantes y exagerados, pero a lo largo de su desarrollo, cada intento resulta en un fracaso.
Mueve la historia desde la tragedia a la indignación. Pero también hace un trabajo elegante, expresando precisamente el porqué la NASA necesitaba el subidón de una misión rápida y popular, y lo que podrían haber ganado.
Es una buena incorporación al canon del terror espacial, que se presenta de manera adecuada. Sin embargo, falla al intentar proponer algo innovador, ya que la metáfora utilizada está poco desarrollada.
A través de la solidez de su narración, la serie justifica sus florituras más oscuras; añade profundidad y peso a su visión del pasado como una tierra de monstruos.
Un recordatorio encantador de la grandeza de 'The Little Mermaid', que logra ser lo suficientemente inteligente como para no intentar eclipsar el material original.