Luis Buñuel regresó a su país de origen para realizar esta destacada película de 1961, la cual consolidó su renacimiento como un cineasta de renombre mundial.
John Huston toca de manera superficial la intensa tensión sexual entre el marine interpretado por Robert Mitchum y la monja de Deborah Kerr, pero no profundiza en esta compleja relación.
Es una gran película de terror, repleta de sexo y sadismo y fotografiada con densas sombras sternbergianas por el gran director de fotografía Karl Struss.
La película tiene una duración de 2 horas y 26 minutos, lo que puede hacer que se sienta un poco densa. Se clasifica dentro de aquellas obras que son extremadamente personales.
Demuestra más inteligencia en el montaje que en la grabación, lo que significa que tiene un ritmo ágil y enérgico pero los conceptos y los personajes se desintegran.
La película antibelicista de Kon Ichikawa de 1956 recibió elogios significativos en su estreno por su poder y dedicación, aunque hoy en día puede percibirse como excesivamente instructiva.
Los conflictos emocionales entre lo salvaje y lo civilizado han quedado obsoletos, incluso para el cine del mediodía. En este caso, Herzog aborda el tema de manera poco profunda y sin matices.
El guion de Dudley Nichols presenta un fuerte enfoque patriótico, sin embargo, la colaboración entre Renoir y Laughton ofrece una representación singular y profunda de lo que significa el heroísmo.
De Sica ha llevado métodos de grabación de estudio a escenarios al aire libre, pero la película carece de la frescura y originalidad visual que se encuentran en 'Open City' y 'Paisan' de Rossellini.