De Sica ha llevado métodos de grabación de estudio a escenarios al aire libre, pero la película carece de la frescura y originalidad visual que se encuentran en 'Open City' y 'Paisan' de Rossellini.
No es una de las obras tempranas más estimulantes de Godard, pero muestra sus inicios alejándose de lo tradicional en el montaje y la organización de las secuencias.
Las actuaciones son excesivamente peculiares y la trama carece de fuerza, lo que puede decepcionar a los aficionados del género. Sin embargo, los seguidores de Herzog descubrirán riqueza en sus paisajes animistas y en su innovadora representación visual.
Una película elegante que deja un sabor amargo. Las escenas de acción, que deberían ser el centro de atención, se sienten sobrecargadas, resultan convencionales y carecen de una buena dirección.
'Misery' se desenvuelve en múltiples dimensiones, con Bates mostrando una autoridad y presencia capaz de llevar adelante toda la película por sí misma.
Una notable película que destaca por su profundidad emocional y reflexiones, presentando una variedad de ritmos que van desde lo lírico hasta lo más improvisado.
Es una película que presenta numerosas ideas, pero no logra explotarlas adecuadamente. A pesar de mantener el entretenimiento en todo momento, no logra ofrecer una experiencia completamente satisfactoria.
Donde Nabokov manifestaba su ingenio, Kubrick a veces se queda en la malicia. Sin embargo, las brillantes actuaciones logran equilibrar los aspectos menos acertados de la obra.
Algo sucede en la relación entre Bruno y su padre, quien parece ser algo más que solo una figura paterna. Es posible que 'Strangers on a Train' aún tenga más misterios por revelar.