Tiene una reputación de ser sensiblera que no se merece. Lo mejor de la dirección de Demy es que evita de forma habilidosa que la película sea autocomplaciente, obvia y sentimental.
Tiene momentos muy agudos de crueldad emocional y física. Pero si acaba decepcionando es porque (...) otorga valor moral y complejidad psicológica en función de las relaciones de clase de los personajes.
El formato de la competición resulta excesivamente repetitivo, los personajes parecen estar poco desarrollados en un contexto cómico y los limitados escenarios impiden que la acción alcance una verdadera escala.
Carece de una cierta elegancia en su ejecución, pero este thriller/comedia romántico y de ciencia-ficción, dirigido por Nicholas Meyer y basado en su propia novela, es inteligente y está bien calculado.
Frank Capra dirigió esta adaptación del éxito de Broadway en 1942, poco antes de entrar en servicio. Las prisas se reflejan en uno de los trabajos más torpes y descuidados que Capra y su estrella, Cary Grant, realizaron.
Está bien dirigida, escrita e interpretada. Ni siquiera la presencia de las superestrellas Dustin Hoffman y Tom Cruise puede salvarla de su convencionalismo y previsibilidad.