Intensa, divertida y soberbiamente narrada, es más que un regreso a Francis Coppola. Es una película que revela una nueva profundidad, una nueva sensibilidad y una nueva seguridad técnica.
Tiene momentos muy agudos de crueldad emocional y física. Pero si acaba decepcionando es porque (...) otorga valor moral y complejidad psicológica en función de las relaciones de clase de los personajes.
El formato de la competición resulta excesivamente repetitivo, los personajes parecen estar poco desarrollados en un contexto cómico y los limitados escenarios impiden que la acción alcance una verdadera escala.
No es una mala película, pero decepciona porque es floja y superficial. Cronenberg se ha vuelto mucho más pulcro como narrador, pero a expensas de su arte.
Carece de una cierta elegancia en su ejecución, pero este thriller/comedia romántico y de ciencia-ficción, dirigido por Nicholas Meyer y basado en su propia novela, es inteligente y está bien calculado.
La película más imitada de los años 70. Carpenter demuestra una comprensión perfecta de los mecanismos del suspense clásico. Su estilo se inspira de forma equitativa e inteligente en Hawks y Hitchcock.