'The House That Jack Built' es una obra que definitivamente merece ser vista. Lo más impactante es su capacidad de alternar entre lo insensato y lo perturbador.
Un drama con vida propia. La exquisita producción y el diseño de vestuario, junto con un elegante y meticulosamente calibrado movimiento de cámara, hacen que sea una experiencia visual seductora y única.
La película resulta mediocre cuando se la compara con dramas complejos y con una estructura dinámica sobre el terrorismo, como 'United 93' o 'Zero Dark Thirty'.
Willem Dafoe tiene un extraño parecido con Pier Paolo Pasolini. Sin embargo, el 'Pasolini' de Abel Ferrara es una película que es más interesante en teoría que en la práctica.
Consigue que ninguno de los tres puntos del triángulo tenga interés, al tiempo que falla a la hora de mezclar tanta intriga en esta nublada visión de las guerras de casinos Riviera en la década de los 70.
A veces inquietante, a veces estimulante y algo contemplativa, es una película visualmente majestuosa con tonos y texturas cautivadores. Su sigilosa carga emocional es alimentada por el infalible trabajo de Mia Wasikowska.
Las observaciones personales escasean en esta reflexión autobiográfica torpe sobre una infancia controvertida, con una Isabelle Huppert cuyo histrionismo amanerado amplifica la artificialidad.
Un retrato denso y emocionalmente satisfactorio de un hombre, una época y un lugar, que al mismo tiempo defiende de forma emotiva a los individuos marginados y el derecho básico a la libertad.
Kristen Stewart es puro magnetismo en 'Love Lies Bleeding', una experiencia fascinante que recorre los senderos más oscuros de América. Aunque su impacto no alcanza la inquietud de 'Saint Maud', definitivamente dejará una huella en todos los espectadores.
Glorioso canto a la sensualidad escabrosa y al exceso sangriento de la 'sexploitation' y el terror de los 80, completa la trilogía de Ti West de escaparates estelares para su intrépida musa Mia Goth con una nota deliciosa.
El tercer largometraje de Durkin está ejecutado de forma más que competente, con un sólido reparto y una vívida sensación de lugar y tiempo. Sin embargo, su impacto emocional parece extrañamente amortiguado.
Un bálsamo sorprendente para aliviar la herida. Los intereses relativamente divergentes de Guadagnino por el romance y el terror nunca se han unido de forma tan ideal como aquí.
Un estudio de personajes discreto y adorable. El efecto general y el gran afecto que demuestra el director por sus personajes hacen que el drama sea satisfactorio.
Un retorcido thriller de espionaje que no tiene suficiente profundidad en sus personajes o coherencia narrativa. Esto socava su efectividad como entretenimiento de acción.
A diferencia de la mayoría de los biopics musicales que suelen apresurarse a presentar fragmentos de los éxitos, dejando al espectador con la sensación de querer más, esta película ofrece interludios generosos.