Una película grande, espléndidamente rodada, con un potente reparto y un impresionante trabajo de localización. Pero también es un lío enredado de interminables idas y venidas entre demasiados personajes, situaciones y lugares.
Un ligero exceso de pulsaciones, pero sin duda hay un corazón latiendo. Campillo demuestra tener un buen oído para las corrientes cambiantes de las discusiones grupales; sin embargo, le falta habilidad en la economía y el ritmo.
Un drama sombrío y sorprendente con algunos desvíos erróneos, pero con una carismática interpretación de Ryan Gosling en la mejor y más ajustada de sus tres partes.
Se agradece que no quiera ser llamativa ni artificialmente intensa. Este thriller apasionante y bien construido (...) cuenta con una actuación controlada de Kurt Russell.
Hay ventajas y desventajas con el cambio a un lienzo más ambicioso y más épico, pero la secuela de Gareth Evans acaba resultando mayormente un impacto de alto voltaje del género de acción aún más magistral.
Este ejercicio desafiante de crimen y castigo está meticulosamente elaborado, con una narración vibrante que despliega una visión coherente y trabajada. Todo esto hace que sea un entretenimiento sólido.
Aunque la interpretación de Kirby es su hipnótico centro, Wood le iguala en términos de intensidad. Una escalofriante indagación psicológica que mantiene tu atención.
Esta última entrega se asemeja a una máscara de látex fantasmal, estirada y amorfa, que ha perdido su forma original. Green intensifica el gore y la violencia, dejando de lado los sustos genuinos y el suspense minimalista.
Aunque las habilidades cinematográficas son menos refinadas, lo rudimentario se alinea con el material. Sin embargo, cuando el psicodrama de una mujer solitaria con cuentas pendientes se vuelve serio, la película comienza a perderse.
Un thriller perturbador y magistralmente contenido, es una película inteligente que invita a la reflexión y especula con sorprendente desapego sobre cómo un deseo aborrecible puede conducir a la pérdida de vidas inocentes.
Absorbente, aunque trillada. Se ha invertido en ella un gran esfuerzo artesanal, y la solemne narración de la historia desprende una desarmante ingenuidad que tiene cierto atractivo.