Aunque la película se mantiene en un terreno familiar, es innegable su integridad y el delicado equilibrio entre la fuerza y la vulnerabilidad que Eddie Redmayne aporta a su personaje principal.
La película se beneficia de unos antecedentes históricos detallados. Sin embargo, una trama forzada, personajes unidimensionales y la falta de presupuesto afectan negativamente al drama.
A estas alturas, la película parece destinada únicamente a los seguidores más leales. La tercera secuela dependerá de cuánto esté dispuesto el talentoso reparto a seguir interpretando personajes que han pasado a ser simples elementos decorativos.
Un desenterramiento que no es del todo suave, pero que es satisfactorio igualmente. El relato tiene un toque amable de melancolía que hace que la película sea conmovedora.
Un drama intenso que se encuentra atrapado en otro relato frustrante y excesivamente complejo. La cautivadora historia principal queda opacada por un enfoque denso y desorganizado.
Prácticamente perfecta. Un musical encantador que recoge el testigo de la alabada obra original. Es una maravilla que sólo los cínicos podrán resistir.
Este cuento letárgico de miradas anhelantes y frustradas podría llamar la atención de las abuelas nostálgicas en los multicines japoneses, pero los demás probablemente la encontrarán un gran bostezo.
Thriller fuerte e inteligente, lo más sorprendente de esta audaz epopeya es que la lucha por el armamento atómico se convierte en un aspecto secundario ante la mordaz descripción del juego político.
Andra Day incendia la pantalla en su primer papel protagonista. Hay mucho que objetar en términos de localización y montaje, pero las interpretaciones musicales son el elemento que salva una película salvajemente irregular.
Un thriller tenso que te mantiene en vilo. Un entretenimiento sólido, a la antigua, que posee la integridad suficiente para contrarrestar el sentimentalismo del tramo final.
Ser paciente compensa en una épica que te atrapa, su acercamiento sigiloso tejido con inteligencia, elegancia y un equilibrio emotivo entre humanidad e indignación moral.