Sin llegar al recurso del golpe bajo ni al regodeo en la crueldad, Nito se adentra en una tendencia casi ineludible del cine contemporáneo de su país: arrasar con cualquier indicio de triunfo del humanismo y de una salida posible.
El mayor logro de Gavron radica no tanto en las problemáticas ya tratadas en otros films ingleses, sino en la naturalidad, el encanto y la empatía que emanan estas jóvenes, muchas de las cuales son actrices no profesionales.
Chadha construye personajes entrañables, incluyendo a los secundarios. Se atreve con diversas secuencias de coreografías musicales al estilo Bollywood. Es una película auténtica, clara y celebratoria.
Ofrece varios momentos entretenidos y espectaculares, además de ser una continuación acertada del MCU tras los impactantes acontecimientos de 'Avengers: Endgame'.
A pesar de ciertos problemas, 'The Society' se destaca como una serie que presenta varios planteamientos inteligentes, provocadores e incómodos en una narración muy atractiva. Esto la convierte en una producción que merece un aprobado.
Una película modesta y accesible que, sin embargo, añade capas y nuevas interpretaciones que la convierten en una obra más audaz, inquietante y provocativa de lo que podría esperarse al principio.
Resulta familiar tanto en forma como en contenido. Es imposible no citar referentes que quedan en casa, como 'Verano 1993', de Carla Simón, por su temática, poética visual y tempo aplicado al relato.
Apuesta a la velocidad en lugar de profundizar psicológicamente, y se enfoca en el despliegue de decorados y CGI en vez de en la solidez dramática. Como resultado, se presenta un producto bastante elemental, siendo una película con más vértigo que ideas.
Más allá del fuerte tono de denuncia y de algunos hallazgos visuales en escenas filmadas en bosques y lagos, la narración carece de rumbo y la sutileza brilla por su ausencia.
Un retrato sobre las dificultades de crecer, de madurar y de ingresar a la adultez que jamás resulta complaciente. Para retratos adolescentes más superficiales y demagógicos mejor buscar por otros rumbos.
Resulta un relato lleno de gracia, ingenio, carisma y un vuelo visual que lo convierten en una de las mejores expresiones recientes del cine de animación.
El submundo de la patineta ha sido objeto de múltiples trabajos documentales, tanto de ficción como de no ficción, pero pocos alcanzan la sensibilidad, profundidad y riqueza de matices de esta película autobiográfica y generacional, que resulta a la vez íntima y abarcadora.
Muestra buena dosis de talento y sensibilidad para construir un típico coming-of-age con algunos lejanos elementos autobiográficos que permite sostener que hay en Jonah Hill un gran director en potencia.
El film narra, con un estilo hiperrealista que recuerda al cine de los hermanos Dardenne, los códigos de lealtades y traiciones, así como la espiral del ojo por ojo en el violento submundo delictivo. Además, incursiona en el thriller judicial con resultados sorprendentes y conmovedores.