Un elenco a la medida de una película que recorre en poco más de dos horas buena parte de la historia estadounidense del siglo XX de la mano de un gran (y sabio) cineasta.
Un trabajo de gran belleza que reformula con inteligencia e ironía los tradicionales cuentos de hadas para generar así una doble empatía en niños pequeños y en sus acompañantes adultos.
La puesta en escena de Branagh es respetuosa y tradicional, al punto de sentirse algo pasada de moda. Sin embargo, las principales debilidades se evidencian en un elenco que reúne a intérpretes de diversos orígenes, generaciones y estilos.
Fincher, junto a su fotógrafo y diseñador, logra crear algo que va más allá de un simple ejercicio nostálgico en un esplendoroso blanco y negro. Es una película que, aunque no alcanza la categoría de obra maestra, se disfruta a lo largo de sus poco más de dos horas.
No hay demasiados cambios de tono, de estilo, de estética entre una película y otra. Ese respeto es a la vez la mayor fuerza, pero también la principal debilidad de un film eficaz y profesional aunque demasiado anclado en el ejercicio nostálgico.
Una luminosa, ligera y encantadora comedia romántica, la película fluye con una naturalidad, gracia y elegancia que rara vez se observan en su filmografía reciente.
En su ópera prima, Fernanda Ramondo se adentra en el género de la road movie, eligiendo no forzar la acción y en cambio, enfocándose en los pequeños detalles. El relato es clásico y meticuloso, con una destacable contribución del fotógrafo Lucio Bonelli.
Otra joyita de su personalísima y casi siempre brillante filmografía para este autor de tan sólo 44 años. Así, cada nuevo estreno de Wes Anderson se convierte en un hito cinéfilo insoslayable.
La reconstrucción de la vida de Moreno se presenta de manera superficial y exagerada, con diálogos que caen en lo didáctico y gestos que no permiten interpretación.
Con una narración intensa y cuidada, presenta una propuesta interesante, aunque se siente algo convencional en comparación con los estándares de la Competencia Oficial del Festival de Cannes, donde hizo su debut mundial.
'Oppenheimer' es una película clásica que, en momentos, se destaca por su calidad. Sin embargo, cuenta con una pirotecnia y una ostentación que restan más de lo que suman.