La película cumple de manera básica con su cometido esencial, pero a estas alturas de la historia del cine podemos exigir algo más que una biografía bien presentada.
Sin ser un desastre absoluto, deja un regusto amargo y un sabor a poco, además de una cierta decepción ante un film que sigue una fórmula predecible y que, claramente, no será recordado en el tiempo.
Una fábula sostenida por excelentes actuaciones, un asombroso despliegue visual, imponente momentos musicales y una combinación infalible de humor y corazón.
Este épico y solemne melodrama antibélico engloba lo mejor y lo peor de Malick, aunque hay que decir que el resultado es bastante más estimulante y convincente que sus últimos trabajos.
Como podría esperarse, hay muchos pasajes espectaculares y escasa sutileza. Se presenta un cine de clase B, pirotécnico y superficial, que no requiere demasiadas exigencias.
Un film construido con indudable profesionalismo y que, por suerte, está más cerca de los hallazgos de la saga de 'El conjuro' que de la mediocre entrega inicial de 'Annabelle'.
El film carece en varios momentos de la intensidad y suspenso que son tan valorados en este tipo de historias, lo que lo hace un poco lento. Sin embargo, el carisma y glamour de sus intérpretes convierten a 'Aliados' en una auténtica rareza entre tantas películas de superhéroes.
El talentoso director de 'El gran pez' y 'Sombras tenebrosas' construye un fascinante espectáculo visual, aunque por momentos con demasiados elementos acumulados.
Es una película muy cuidada en lo formal, prolija en su construcción. El problema es que la narración resulta demasiado obvia y solemne; la película luce encorsetada, careciendo de la fluidez y verosimilitud que un drama de época requiere para atraer al espectador.
Puede que 'El Código Enigma' no sea una película extraordinaria, pero si no estuviese en la carrera fuerte por el Oscar, la apreciaríamos como una muy digna y convincente película.
Estamos, en definitiva, ante un vistoso envoltorio que no contiene casi nada. O, peor, que nos ofrece un regalito que no querríamos darle ni al peor de nuestros enemigos.
Kon-Tiki' recupera con absoluto profesionalismo un estilo old-fashioned cercano al clasicismo hollywoodense, que hace muy eficaz y llevadera la narración.
Por momentos, el film se siente excesivamente temeroso, didáctico y previsible, como si temiera incomodar o dar una impresión equivocada. Sin embargo, es una película correcta que no abruma y que en varias escenas logra captar la atención del espectador.