Los directores de 'Barton Fink' y 'Fargo' regresan al terreno de la comedia más pura y, aunque no llegan a las alturas de 'Educando a Arizona' o 'El gran Lebowski', construyen un film leve, ligero, elegante y de indudable simpatía.
Película solemne, evidente y torpe, 'Crímenes ocultos' aspira a ser un thriller psicológico, un drama romántico, una épica histórica, un filme de espías y una obra de propaganda, pero los resultados son a menudo desconcertantes y en ocasiones fallidos.
Burton sigue alejado de sus trabajos más destacados. Se encuentra en una encrucijada artística, debatiéndose entre una vertiente más personal y las demandas de la industria. Es un director brillante, y esperemos que elija los senderos adecuados, ya que talento no le falta.
El resultado es menor dentro de la filmografía del notable realizador, pero en su medio tono conserva esa nobleza, ese encanto, ese estilo clásico y ese rigor que siempre han caracterizado la carrera del maestro.
El racismo y la lucha del movimiento por los derechos civiles son los principales ejes que sostienen el relato. Ese costado políticamente correcto, por momentos casi didáctico, muchas veces subrayado, es el objetivo, pero también la principal debilidad de este nuevo film del realizador de 'Preciosa'.
Un Perón estereotipado e idealizado, esta reconstrucción del exilio del líder tras los bombardeos de 1955 y hasta su regreso al poder es elemental, solemne y, sobre todo, aburrida.
Michelle Williams es casi la única atracción que ofrece este film correcto y menor con una caracterización de Marilyn Monroe que va más allá de la mera imitación gestual.
En 'Sucker Punch', la premisa es bastante débil y, como resultado, el impresionante despliegue visual se asemeja demasiado a un regodeo narcisista. Se convierte en un artificio caprichoso, una mera cáscara que intenta ocultar el vacío que hay en su interior.
La película se sostiene principalmente por la actuación de Scarlett Johansson y Channing Tatum. Cuando logran mostrar una verdadera "química", la historia cobra vida. Sin embargo, en otros momentos, se siente como una mera aplicación de fórmulas que resulta tan inofensiva como irrelevante.
Una película bastante inocente y clásica hasta lo demodé. Está claro que Seinfeld hizo lo que quiso, aunque el resultado final quedó lejos de las expectativas que una ópera prima como la suya inevitablemente había generado.
Una película muy cuidada en su reconstrucción, que aborda el final de una época caracterizada por la romantización de la rebeldía, donde, a pesar de la violencia, se respetaban ciertos códigos.
Los lugares comunes son numerosos y el trabajo del irlandés John Crowley no logra rescatar la película por completo. A pesar de sus clichés y momentos obvios, hay instantes que resultan atractivos y, en general, es una película que se puede ver sin problemas.
Coppola presenta un impresionante despliegue de los más bellos recursos formales del cine, y -lo que es un mérito notable- logra que la relativamente desconocida Cailee Spaeny ofrezca una actuación memorable.
Catching Fire: The Story of Anita Pallenberg logra un equilibrio interesante al no emitir juicios, ni destruir lo que aborda, pero tampoco cae en la alabanza ciega. La película presenta una visión matizada que invita a la reflexión sin caer en excesos.
Tanto la cuidada producción como la prolija puesta en escena de Pérez Veiga no admiten reparos significativos, pero al mismo tiempo extrañan una mayor audacia y fluidez.
No todas las decisiones de Oldroyd resultan convincentes y la película decae hacia el final en algunos momentos, pero 'Eileen' se mantiene como un film inquietante, audaz e incómodo, además de ser provocador en varios aspectos.
La edición de Joshua L. Pearson es impresionante. Más que un simple documental musical, Summer of Soul se presenta como una apasionante pintura de época.