El resultado no es tan estimulante como se esperaba. A un director del calibre de Tim Burton se le debe exigir más que solo ocurrencias ocasionales, algunos destellos de humor, muestras de ingenio o brotes de su indiscutible talento.
Una lograda opera prima. Resulta en su melancolía y su sensibilidad nunca impostadas un acercamiento noble, genuino y no exento de lirismo a una historia de alcances sociales, familiares e íntimos.
Aún con sus problemas, estamos ante una propuesta que fascina y atrapa con elementos nobles y genuinos que el cine de género contemporáneo parece haber olvidado.
Más allá de lo que pueda opinarse respecto de estas u otras decisiones narrativas, 'Verdades verdaderas...' es un film más que atendible y un merecido homenaje/reconocimiento a Carlotto.
Una fábula distópica que combina melancolía, romance, tragedia, épica y belleza. Sin embargo, su impacto se ve disminuido por una frialdad y un distanciamiento emocional que reflejan ciertos vicios del cine de calidad.
La propuesta resulta superficial y ligera, con un aspecto algo desfasado. Sin embargo, gracias a la legendaria dupla formada por Deneuve y Depardieu, su tono satírico logra ridiculizar la hipocresía y el machismo burgués.
'MaXXXine' presenta una mezcla equilibrada de humor negro, elementos pulp, sexualidad, gore, referencias cinéfilas, audacia y provocación, lo que logra mantener el interés en las propuestas de West y Goth.
Una película realizada con total claridad sobre sus objetivos, elaborada con gran profesionalismo, buscando alcanzar un público amplio sin sacrificar en ningún momento su calidad. Son 140 minutos que se disfrutan como relatos bien contados.
Los trabajos de dirección, fotografía y diseño de arte, así como las actuaciones, son muy logradas y se combinan para una sensible y emotiva exploración del muchas veces torturado universo infantil.
El resultado es un film algo triste y decididamente bello que aborda la problemática queer en tiempos represivos, pero concentrándose en cuestiones muy íntimas, sin caer en la bajada de línea panfletaria ni en el subrayado psicologista.
Me sentí un poco engañado por 'Imperio de luz'. No porque sea una mala película, sino porque me la habían presentado como un "tributo al séptimo arte", y terminó siendo un melodrama que apenas cumple con lo esperado.
'Les Amandiers' es Bruni Tedeschi en su máxima expresión: frenética, algo caótica, desbordante, irritante y encantadora al mismo tiempo. Es una obra manipuladora, poco sutil y profundamente humana.
La miniserie transita de lo urgente y festivo a lo melodramático con una convicción y un impacto emotivo sorprendentes. Tanto Davies como el director de los cinco episodios, Peter Hoar, manejan los cambios de tono con gran habilidad.