El director de 'Traffic' y 'La gran estafa' recurre a su estilo característico: planos secuencia y encuadres virtuosos logrados con cámaras digitales, lo que otorga a la película un aire documental, urgente y espontáneo, que es su sello personal.
Abbasi toma decisiones cuestionables en la representación de la violencia y el punto de vista adoptado, lo que resulta en un desenlace algo decepcionante.
Lindholm reconstruye con buen pulso y un sólido manejo de la tensión esta historia sobre un psicópata, aportando una aceptable profundidad psicológica. Las dos actuaciones protagónicas están a la altura del desafío.
'Goyo' se presenta como una de las obras más sinceras y efectivas de Carnevale, destacándose gracias a la sensibilidad y el compromiso de sus actores, tanto en los papeles principales como en los secundarios.
Esta combinación entre El graduado y Licorice Pizza presenta elementos que la diferencian de las típicas comedias románticas, destacando su enfoque en la reivindicación de la nueva masculinidad.
Jamás pierde su eje, su esencia ni su austeridad. No hacen falta demasiados recursos cuando se cuenta una historia sincera, genuina y hecha desde el corazón.
A pesar de las buenas intenciones, el resultado final de 'Music' es decepcionante. Es un film que nunca logra encontrar su rumbo ni la coherencia necesaria, más allá de su evidente espíritu aleccionador.
El relato se sigue con bastante interés, ya que su tono es atractivo. Sin embargo, en ciertos momentos se valora más lo que el film omite que lo que decide mostrar.
Un film que en principio presenta múltiples atractivos y luego se derrumba con subtramas absurdas, vueltas de tuerca arbitrarias y justificaciones psicológicas elementales.
Es un drama que plantea un dilema ético y moral más que una típica película de ciencia ficción. Podría considerarse un film recatado y realista, capaz de desarrollarse en el contexto de, por ejemplo, una obra de teatro.
Es, en definitiva, la película épica y monumental que todo fan exige a esta altura, pero también la comedia que los más pequeños celebrarán. Menos seria y oscura de lo que se preveía, la película regala un final de antología -épico y conmovedor-.
No es una película disruptiva, innovadora ni mucho menos revolucionaria. Se trata de un film sólido que ofrece más posibilidades de disfrute y sustos, claro, que de resignación.
El resultado es una película que va de la ciencia ficción visionaria al drama familiar con excesos sentimentales y new-age, de lo genial a lo ridículo, de lo profundo a lo banal.