Intenta diferenciarse de sus predecesoras, pero por lo visto en los primeros tres episodios lo consigue de manera eficaz solo por momentos, aunque de manera creciente.
Esta 'Irma Vep' versión 2022 resulta algo decepcionante. No porque la calidad sea mala, sino porque no alcanza las altas expectativas que un director como Assayas suele suscitar.
Tras la destacada 'The Mandalorian' y la menos impactante 'El libro de Boba Fett', 'Obi-Wan Kenobi' ocupa un lugar intermedio. Se nota una mejora en los diálogos y hay algunas bienvenidas dosis de humor que contrastan con la solemnidad que predomina en la serie.
Una producción simpática, noble y entretenida, con suficientes atractivos visuales, narrativos y actorales como para justificar su visión en una sala de cine.
Banks emprende la lucha correcta, aunque utiliza las herramientas equivocadas. Cada mención al discurso aspiracional de las protagonistas se siente demasiado evidente, enfatizada y, en última instancia, poco cautivadora.
Porque quiere ser demasiadas cosas a la vez o, peor, porque no sabe bien qué quiere ser 'Baywatch: Guardianes de la bahía' es una comedia intrascendente, efímera, rápidamente olvidable.
No importa la historia, no importan los personajes, no importa la verosimilitud, ni la justificación. Todo sea por generar adrenalina, impacto y velocidad.
La dupla de guionistas y directores opta por relegar los aspectos más macabros a un segundo plano, enfocándose en tratar con delicadeza, sutileza y una profunda exploración psicológica las secuelas, las heridas y el sufrimiento que conlleva un caso de tales dimensiones.
Es un cúmulo de clichés y lugares comunes, pero al mismo tiempo tiene sus argumentos como para convencer al público amante de la velocidad y el vértigo.
Esta historia mínima, aparentemente simple, va descubriendo secretos y mentiras, múltiples pliegues, sin apelar jamás al sensacionalismo ni al golpe de efecto, la convierten en un film fascinante, atrapante y revelador.
Una película que a veces presenta escenas impactantes y duras, pero que en general resulta ser fallida y decepcionante debido a su falta de sutileza y su superficialidad.
Este retrato del principal opositor de Vladimir Putin resulta fascinante en buena parte de sus 98 minutos, pero al mismo tiempo tiene un carácter demasiado épico y unidimensional.
Más allá de sus fórmulas en cuanto a ciertas estructuras y recursos narrativos, esta producción sueca consigue en buena parte de sus 6 episodios generar interés y plantear algunos cuestionamientos y debates.
Es un profundo y fascinante estudio psicológico sobre los secretos y mentiras en parejas y familias. Un genuino ejercicio de género con una narración que escapa de la tentación del sensacionalismo, el amarillismo y el morbo.