Lo que convierte a 'Llamen a Joe' en un documental fascinante es la cantidad y calidad de las anécdotas que se recuperan respecto de mitos como Luca Prodan y Luis Alberto Spinetta, y -claro- el carisma de un protagonista algo excéntrico.
Es un documental que resulta excesivamente complaciente y oficial, abordando de forma superficial y tangencial muchas de las cuestiones más controvertidas del protagonista, mientras que desestima por completo otras.
Aunque su estructura es muy clásica y convencional, 'Albert Brooks: Defending My Life' nunca deja de fascinar, divertir y, en algunos momentos, emocionarnos.
Nada esencial falta en el documental y el material de archivo cumple con las expectativas, pero se esperaría algo más que un trabajo pulido y algo condescendiente.
El corazón del documental es la entrevista que Morris le realiza a Cornwell. La iluminación y el encuadre que utiliza el director, junto con la cuidadosa edición y musicalización de cada momento, nos sumerge en el tenso, sombrío y ominoso universo de sus obras.
Un documental elemental y correcto, aunque carece de grandes sorpresas o hallazgos. Muestra medio siglo de carrera de Stallone, quien abre las puertas de su hogar, su archivo y sus recuerdos para ofrecer un retrato auténtico.
González es un personaje lo suficientemente interesante como para que 'A Tiger in Paradise' cautive en varios pasajes. Sin embargo, para quienes no son aficionados a su música, la experiencia puede volverse aburrida en cuestión de minutos e incluso resultar frustrante.
Brooke Shields aborda con una combinación de sensibilidad e inteligencia su vida, la cual ha estado marcada desde siempre por su pasado como estrella infantil y sex symbol en la adolescencia.
Un documental de casi dos horas sorprendentemente austero, elemental si se quiere en su estructura, pero muy genuino, cristalino y a su manera -sin sensacionalismos- revelador.
El personaje, tanto en el guion y la dirección de Roger Ross Williams como en la actuación de García Bernal, está elaborado con tanto amor y delicadeza que la película se vuelve irresistible, incluso en sus momentos más evidentes.
Film tan cuidado en su producción como intrascendente en sus aportes artísticos. Todo aquello que reluce es decididamente superfluo porque en su esencia se trata de una tragicomedia torpe y exagerada.
Irregular y desconcertante, 'Napoleón' se presenta como una obra repleta de claroscuros y desbalances. Aunque resulta menos provocadora y audaz de lo que se esperaba, cuenta con pasajes tan deslumbrantes que justifican plenamente su visionado.
¿Es una mala película? Para nada. Sin embargo, tampoco es excelente, ya que de alguna manera parece ser una colección de los clichés, estereotipos y lugares comunes que caracterizan a las biopics hollywoodenses actuales.
La serie destaca al alejarse del sensacionalismo y romper con la fórmula habitual, al mismo tiempo que expone la crueldad del star-system y del ecosistema mediático.
Tanto en el ámbito deportivo como en el familiar, se invita a reflexionar sobre interrogantes inquietantes, contradicciones y matices. Este documental lo aborda con inteligencia, profundidad y honestidad, sin prejuicios ni manipulaciones.