Película cargada de buenas intenciones y con algunos pasajes donde surge una verdadera conexión emotiva entre los personajes y con el público, (...) es también bastante previsible en su estructura dramática.
Dhont muestra una profundidad psicológica y una convicción poco comunes en un director debutante al tratar la problemática transgénero. Así, la película nunca pierde su delicadeza ni su humanidad.
Con referencias a los clásicos del género y una audaz propuesta que raya en lo excesivo, incluso en su duración, Kang Hyeong-cheol se permite explorar diversos delirios.
Trueba parece hoy un eco de lo que fue, un artista en declive. El resultado es tan evidente y tan torpe, pseudo alegórico y poético, que incluso el gran Ricardo Darín parece incómodo y poco creíble.
Los segmentos musicales presentan un impresionante despliegue de luces, vestuarios, escenografías, coreografías y el glamour que los aficionados del género esperan. Aunque hay varios que son muy logrados, hay dos o tres que es mejor dejar en el olvido.
Un film que muta constantemente y tarda en encontrar un eje sólido. Cuando finalmente lo logra, a través de la relación entre un sonidista y una bailarina, la película aumenta en intensidad y emoción.
Pese a ser la apuesta más contundente de Pixar en el género de ciencia ficción, también resulta una de las más previsibles. El guion carece de elementos que innoven o sorprendan.
El problema principal de 'Moonfall' es su exceso de clichés y lugares comunes. La película nunca se decide entre tomarse en serio a sí misma y al público, o bien, optar por la autoparodia y la sátira.
El corazón de la película late a la perfección. Brillante narrador lleno de ideas formales, James Gray aprovecha los efectos visuales y el aporte del excepcional DF Hoyte Van Hoytema.
Scott ofrece un despliegue visual embriagador y elegante, con momentos de suntuosidad. Su uso destacado de los efectos 3D nos permite sumergirnos en la acción sin sentirnos abrumados por ella.
Quizás le falte por momentos un poco más de vuelo, algo más de humor negro (el poco que tiene es muy bueno) y de delirio absurdo para ser una auténtica heredera del subgénero clase B, pero 'Miedo profundo' asusta y entretiene.
En esta película animada dirigida a un público infantil, carece de ideas verdaderamente originales. El film se mantiene en un nivel de mediocridad alarmante, comparable a una versión inferior de 'Pollitos en fuga'.
Uno de los mejores documentales deportivos de la historia. El director Jason Hehir logró crear una auténtica obra maestra, un relato que resulta hilarante en ocasiones, conmovedor en otras y siempre fascinante.