Es un profundo y fascinante estudio psicológico sobre los secretos y mentiras en parejas y familias. Un genuino ejercicio de género con una narración que escapa de la tentación del sensacionalismo, el amarillismo y el morbo.
Un film tan audaz como perturbador. Claire Denis realizó su propia visión de 'Stalker: La zona', llevando al espectador a un viaje dentro de la ciencia ficción que combina lo personal, lo político y lo experimental.
No es una película disruptiva, innovadora ni mucho menos revolucionaria. Se trata de un film sólido que ofrece más posibilidades de disfrute y sustos, claro, que de resignación.
Scott ofrece un despliegue visual embriagador y elegante, con momentos de suntuosidad. Su uso destacado de los efectos 3D nos permite sumergirnos en la acción sin sentirnos abrumados por ella.
Quizás le falte por momentos un poco más de vuelo, algo más de humor negro (el poco que tiene es muy bueno) y de delirio absurdo para ser una auténtica heredera del subgénero clase B, pero 'Miedo profundo' asusta y entretiene.
En esta película animada dirigida a un público infantil, carece de ideas verdaderamente originales. El film se mantiene en un nivel de mediocridad alarmante, comparable a una versión inferior de 'Pollitos en fuga'.
Collet-Serra narra con buen pulso y a pura tensión. Quizá no ofrezca nada demasiado novedoso, pero su propuesta está concebida desde la nobleza y el profesionalismo.
Película cargada de buenas intenciones y con algunos pasajes donde surge una verdadera conexión emotiva entre los personajes y con el público, (...) es también bastante previsible en su estructura dramática.
Uno de los mejores documentales deportivos de la historia. El director Jason Hehir logró crear una auténtica obra maestra, un relato que resulta hilarante en ocasiones, conmovedor en otras y siempre fascinante.
Intenta diferenciarse de sus predecesoras, pero por lo visto en los primeros tres episodios lo consigue de manera eficaz solo por momentos, aunque de manera creciente.
Esta 'Irma Vep' versión 2022 resulta algo decepcionante. No porque la calidad sea mala, sino porque no alcanza las altas expectativas que un director como Assayas suele suscitar.
Porque quiere ser demasiadas cosas a la vez o, peor, porque no sabe bien qué quiere ser 'Baywatch: Guardianes de la bahía' es una comedia intrascendente, efímera, rápidamente olvidable.
No importa la historia, no importan los personajes, no importa la verosimilitud, ni la justificación. Todo sea por generar adrenalina, impacto y velocidad.
Es un cúmulo de clichés y lugares comunes, pero al mismo tiempo tiene sus argumentos como para convencer al público amante de la velocidad y el vértigo.
Esta historia mínima, aparentemente simple, va descubriendo secretos y mentiras, múltiples pliegues, sin apelar jamás al sensacionalismo ni al golpe de efecto, la convierten en un film fascinante, atrapante y revelador.