'Mi primera boda' es una película entretenida y recomendable. Sin embargo, deja la impresión de que, considerando los recursos y el talento de su equipo, podría haber sido aún más impactante.
Perturbadora y provocadora, esta mezcla de thriller psicológico y terror minimalista, inspirada en el cine de Alfred Hitchcock, David Fincher y David Cronenberg, se alinea con los tiempos actuales de empoderamiento femenino sin caer en la sobreexposición.
El indudable oficio como narradora de Foster y el profesionalismo de Clooney, Roberts y O'Connell (el mejor del elenco) conducen finalmente este thriller moralista a buen puerto con su doble misión de entretener y aleccionar.
Una bienvenida rareza. Una película que desnuda con inteligencia y valentía, sin jamás degradar a la historia ni al espectador, las contradicciones y miserias de estos tiempos.
Un thriller psicológico lleno de vértigo y adrenalina que, a pesar de su tropiezo al final, se presenta como una propuesta interesante, capaz de atrapar y entretener, además de invitar a la reflexión.
Esta Fahrenheit 451 modelo 2018 deja gusto a poco. De hecho, la moraleja es tan obvia, que no dista mucho de lo que ofrecen sagas juveniles como 'The Maze Runner' o 'Divergente'.
La película es bastante superficial, no ahonda ni ofrece testimonios o materiales de archivo lo suficientemente valiosos o reveladores a la hora de reconstruir la trayectoria de la escritora platense Aurora Venturini.
'Lincoln' se aleja por completo del espíritu Wikipedia para ofrecer un drama con elementos de thriller sobre la trastienda, el lado oscuro, el 'barro' de la política.
Ofrece un gran despliegue de materiales inéditos o poco comunes, así como emocionantes y conmovedores testimonios de quienes estuvieron muy cerca del artista.
Bodrov dirige el film con buen pulso, alternando escenas grandilocuentes con momentos más intimistas, románticos y familiares. Aunque es un buen producto, adolece de una escasa sorpresa.
Una comedia de enredos que raramente logra establecer su tono, ritmo o dirección. A pesar de ser producida con las mejores intenciones, el resultado final es decididamente fallido.
Estamos ante un film reservado solo a los shyamalanistas más dogmáticos y extremos, esos que eligen creer que estamos frente a un cineasta verdaderamente importante.
esulta un más que digno exponente de un cine de terror que cree más en la narración prolija, en la creación de climas y en la construcción paciente de tensión y suspenso que en los golpes de efecto y el impacto efímero.
Tenso, por momentos perverso, pero sobre todo inteligente y audaz, este primer largometraje de Chloe Domont la ubica como una cineasta (escritora y narradora) para seguir muy de cerca en lo que vendrá.