Ni siquiera hay un mínimo atisbo de humor que relaje un poco una seriedad, una solemnidad mal entendida. En definitiva, un producto cinematográfico decididamente fallido.
Puede verse como una película un poco obvia, didáctica, manipuladora y oportunista, pero también como una obra creativa que construye desde la ficción un potente ensayo/manifiesto.
Aun con sus evidentes limitaciones, abrazando de forma orgullosa viejos clichés, 'Hasta la muerte' puede resultar -y sin culpa- una experiencia tan lúdica como disfrutable.
Los directores le otorgan al film una espectacularidad impresionante, mientras que el enfoque recae en la simpatía de los cincuentones Lawrence y Smith, quienes saben desplegar su carisma estelar en cada plano.
A pesar de contar con numerosos recursos y un gran elenco, 'Bright' no logra ser una buena película. La sensación de acumulación y derroche nos ofrece un espectáculo visual impresionante, pero se queda corto en su objetivo primordial: fascinar y entretener.
Este paseo por los géneros fundacionales del cine clásico norteamericano se caracteriza por su desparpajo y un delirio que lo convierten en un atractivo representante de la clase B, al estilo de varias películas de los hermanos Coen, las cuales escasean en el cine contemporáneo.
La película presenta una gran cantidad de diálogos y conflictos, así como un elenco talentoso, pero carece de suficientes momentos que realmente destaquen en el cine.
Estamos ante un film reservado solo a los shyamalanistas más dogmáticos y extremos, esos que eligen creer que estamos frente a un cineasta verdaderamente importante.
esulta un más que digno exponente de un cine de terror que cree más en la narración prolija, en la creación de climas y en la construcción paciente de tensión y suspenso que en los golpes de efecto y el impacto efímero.
El resultado final es más demagógico que incisivo, más políticamente correcto que cínico y despiadado. Aunque revela algunas verdades, la película no consigue superar una mediocridad que, aunque no irrita, tampoco genera un gran entusiasmo.
Esta Fahrenheit 451 modelo 2018 deja gusto a poco. De hecho, la moraleja es tan obvia, que no dista mucho de lo que ofrecen sagas juveniles como 'The Maze Runner' o 'Divergente'.
'First Love' se encuentra entre las destacadas de una filmografía que, a pesar de contar con elementos disfrutables, resulta a menudo inconsistente. Sin embargo, este largometraje destaca por su guión, que es bastante sólido.
Una perturbadora e incómoda exploración de la violencia, la homofobia y otros prejuicios. Más allá de cierto pintoresquismo para el mercado europeo, es una ópera prima que merece ser reconocida.
Lo que tiene de lugar común lo compensa con una ambientación y dirección de arte esplendorosas, en línea con el extraordinario nivel de producción de la serie en su conjunto.