Es un acercamiento íntimo, urgente, sin concesiones a la historia de un hombre que protagonizó uno de los episodios más desgarradores de la historia reciente de su país.
Se aprecia que una serie ofrezca una intensa carga emocional, actuaciones impactantes, el uso noble de recursos y la determinación para resaltar, desde el presente, la figura de alguien que hizo mucho por los derechos de una minoría a menudo marginada.
El documental es básico, sencillo y si se quiere convencional en su estructura , pero el énfasis aquí no está puesto en el regodeo estético sino en la reivindicación de un ejemplo de resiliencia, de superación frente a la tragedia.
Podrá tener unos cuántos aspectos discutibles o incluso cuestionables, pero nunca deja de ser un relato con la suficiente intimidad, sinceridad (léase autocrítica), intensidad emocional y honestidad.
Es cierto que la segunda mitad no está al mismo nivel, pero de todas maneras 'Mucho mucho amor...' incluye un maravilloso material de archivo y simpáticos pasajes de animación, y nunca pierde el eje ni el encanto.
No es solo una película sobre una pianista legendaria y virtuosa; el cine, la ópera, la literatura, el teatro y la danza también se entrelazan en estos 70 minutos, conformando un retrato de un experto en la representación de lo no ortodoxo, como Edgardo Cozarinsky.
Aunque su estructura es muy clásica y convencional, 'Albert Brooks: Defending My Life' nunca deja de fascinar, divertir y, en algunos momentos, emocionarnos.
Nada esencial falta en el documental y el material de archivo cumple con las expectativas, pero se esperaría algo más que un trabajo pulido y algo condescendiente.
Film tan cuidado en su producción como intrascendente en sus aportes artísticos. Todo aquello que reluce es decididamente superfluo porque en su esencia se trata de una tragicomedia torpe y exagerada.
¿Es una mala película? Para nada. Sin embargo, tampoco es excelente, ya que de alguna manera parece ser una colección de los clichés, estereotipos y lugares comunes que caracterizan a las biopics hollywoodenses actuales.
Experimental en algunos pasajes y didáctico en todo momento, Los diarios de Andy Warhol no solo describe la intimidad y el arte del protagonista y la movida de The Factory sino también su tiempo, del que fue protagonista, ícono y referente.
El resultado es un film completamente alejado de la solemnidad y el preciosismo de tanto cine de qualité para convertirse en una mirada moderna y contemporánea sobre esos finales del siglo XIX.
Resulta poco más que una investigación periodística. Es básico, "cuadrado", sin el más mínimo vestigio autoral y carece de audacia narrativa. Sin embargo, se presentó en el momento justo y en el lugar indicado.
Una película profesional, correcta en todos sus aspectos, un poco mecánica y anodina, pero que al mismo tiempo no tiene nada demasiado novedoso ni sorprendente para ofrecer.