Bello film que, queda claro, no es para todo tipo de espectadores sino solo para aquellos dispuestos a liberarse de prejuicios, ataduras y a dejarse llevar en este viaje introspectivo.
Una búsqueda experimental que, aunque puede resultar agotadora tras el impacto inicial, continúa siendo una exploración de nuevos y bienvenidos caminos en el universo audiovisual.
Consiste en un minucioso y obsesivo trabajo de investigación para seleccionar imágenes de cielos estrellados en centenares de películas. A partir de esos fragmentos se construye una edición fascinante e hipnótica.
El concepto original es ingenioso y la narración se presenta con vértigo y espectacularidad, sin embargo, 'Elementos' no logra fascinar ni seducir al espectador.
Confusa, caótica y vertiginosa, pero a la vez cautivadora gracias a su banda sonora, esta segunda entrega de la saga de DreamWorks nos invita a bailar y cantar, permitiéndonos desconectar de todo.
'Coco' es una película vibrante, divertida y llena de color. La factoría Pixar demuestra una vez más su excepcional creatividad al reconstruir la iconografía de los pueblos mexicanos y al imaginar el tragicómico y fantasmal universo de aquellos que ya no están, pero que de alguna manera siguen presentes.
Las aventuras no son todo lo sólidas o divertidas que podrían (y deberían) haber sido, pero aun así este reciclaje y modernización del cuento tradicional funciona.
Correcta y profesional, efímera y bastante anodina, esta nueva incursión en el universo de la fábula de Blancanieves extraña un poco de audacia y desenfado.
Es una película predominantemente nocturna, con visiones que resultan casi surrealistas. En sus breves 62 minutos, presenta viñetas suburbanas que ofrecen una experiencia más hipnótica y sensorial que una historia tradicional y convencional.
Esta ambiciosa y pretenciosa fábula sobre la decadencia de una familia en una ciudad que se derrumba como Detroit, es una acumulación de excesos y artificios que bordean el ridículo.