Este documental nos permite sumergirnos en la intimidad y el genio creativo de uno de los artistas más fascinantes, enigmáticos e influyentes de las cuatro últimas décadas.
Se sobrepone a sus limitaciones y posibles cuestionamientos artísticos para convertirse en una valiosa reconstrucción de una épica familiar, y de las miserias y contradicciones de la clase media-alta argentina.
Mucho más audaz, provocativa y valiosa que su predecesora, jOBS (2013). Se presenta como una síntesis y una metáfora perfecta del capitalismo más salvaje e inhumano.
Otro notable aporte de un Eastwood que, a los 84 años, demuestra que sigue siendo uno de los directores más importantes del cine norteamericano de las últimas cuatro décadas.
Di Stefano regala largas y elegantes escenas de acción llenas de tensión y una descripción familiar que ubica a 'Escobar: Paraíso perdido' como una heredera (lejana, es cierto) de El Padrino de Francis Ford Coppola y del Vito Corleone de Marlon Brando.
La película es bastante superficial, no ahonda ni ofrece testimonios o materiales de archivo lo suficientemente valiosos o reveladores a la hora de reconstruir la trayectoria de la escritora platense Aurora Venturini.
Película dura y bella a su manera, melancólica y con un tono entre ascético y austero a pesar de sus estallidos de violencia, 'Michael Kohlhaas' evoca momentos del Clint Eastwood de 'Los imperdonables'.
El documental es básico, sencillo y si se quiere convencional en su estructura , pero el énfasis aquí no está puesto en el regodeo estético sino en la reivindicación de un ejemplo de resiliencia, de superación frente a la tragedia.
Podrá tener unos cuántos aspectos discutibles o incluso cuestionables, pero nunca deja de ser un relato con la suficiente intimidad, sinceridad (léase autocrítica), intensidad emocional y honestidad.
No es solo una película sobre una pianista legendaria y virtuosa; el cine, la ópera, la literatura, el teatro y la danza también se entrelazan en estos 70 minutos, conformando un retrato de un experto en la representación de lo no ortodoxo, como Edgardo Cozarinsky.
El film, aunque simple en su estructura casi televisiva y con un enfoque didáctico como homenaje, se vuelve fascinante gracias a las características de esta mujer de baja estatura, poco elocuente y aparentemente frágil, que a sus 85 años continúa siendo tan relevante y dinámica como siempre.
Un cineasta experimental reconstruye la historia de un músico innovador. El resultado es un documental exigente donde los materiales de archivo, los testimonios y otros elementos propios de una investigación más tradicional se utilizan de forma poco convencional.
La elegancia de la narración y la sensibilidad para reconstruir el universo íntimo de la protagonista hacen de 'Una serena pasión' ya no sólo cine sobre poesía, sino un cine que es poesía.
La tierna escena en que ella expresa todos sus miedos al compartir la grabación de un dueto con el icónico Tony Bennett es, sin duda, lo mejor del film. Esos momentos, llenos de intensidad y humanidad, conmueven y justifican la experiencia de ver esta película, que resulta ser polémica, contradictoria, pero finalmente fascinante.
Decepcionante en relación a las expectativas generadas por un director de su categoría y un elenco excepcional. A pesar de ello, 'Joy' se presenta como un producto digno, concebido con un notable profesionalismo y solidez.