Cinéfila, melómana y futbolera a la vez, se trata de una propuesta provocativa, que escapa siempre de las convenciones y de lo previsible. Una auténtica rareza.
Extraña apuesta, la película va ganando en intensidad y profundidad emocional a medida que avanza la trama, convirtiéndose en un ensayo más que aceptable sobre la culpa, la vejez y las segundas oportunidades.
La premisa es ingeniosa e inquietante. El problema es que las desventuras de Paul Safranek (Matt Damon) se van tornando cada vez más recargadas y subrayadas, lo que conduce a alegorías evidentes y moralistas.
La primera media hora de 'Les fantômes d'Ismaël' se ubica entre lo mejor de la espléndida carrera de Arnaud Desplechin. La última media hora, en cambio, se encuentra entre lo más flojo de su filmografía. Así de desconcertante e irregular es, aunque nunca llega a ser intrascendente.
Puiu elude a pura inteligencia y virtuosismo las trampas del costumbrismo, ofrece un panorama amplio, crudo y desgarrador sobre la realidad de su país, y le saca todo el jugo posible a un grupo de brillantes actores.
Una mirada sin adornos a la comunidad griega en París, Ropert crea una película que, a pesar de su superficie aparentemente ligera, se alinea con el descontento, la incomodidad y el desconcierto de la sociedad francesa actual.
Experimental en su apuesta por la metaficción y al mismo tiempo absolutamente reconocible e identificable en sus planteos más mundanos, 'Fauna' muestra (...) a un Pereda audaz pero sin ostentaciones.
El resultado de esta segunda entrega es menos estimulante que la anterior, pero las intervenciones brillantes del provocador y creativo Sorrentino hacen de esta serie una experiencia valiosa y gratificante.
La película se impone a momentos de crueldad y a ciertos elementos de thriller psicológico con pretensiones moralistas, gracias a la actuación de dos intérpretes experimentados, nobles y virtuosos.
Está lejos de ser una obra maestra, mantiene la incorrección política, la apuesta por el ridículo, el desparpajo y la capacidad subversiva tanto de Gondry como de Carrey, ofreciendo una propuesta con más hallazgos que tumbos.
Hay, sí, una cuestionadora mirada política, pero ante todo hay en El otro lado de la esperanza humanismo, sensibilidad para evitar el golpe bajo y una reivindicación de esos queribles perdedores que deambulan por sus historias.
En una película donde la ternura triunfa sobre el patetismo, Baumbach presenta una mirada aguda y corrosiva sobre la dinámica de una familia disfuncional.
Esplendorosa y vulnerable a la vez, Binoche transmite ternura y dolor con sus debilidades y sus deseos. Claire Denis se maneja con soltura y elegancia tanto en el drama como en la comedia absurda a la Woody Allen.
Funciona bien en el terreno de la comedia pura, pero por momentos resulta un poco obvia en su exploración de las contradicciones entre el cinismo de la vida intelectual y el conformismo de la dinámica pueblerina.
En un cine argentino, a menudo dominado por hombres y reflejando actitudes machistas, una película como 'Mi amiga del parque' se presenta como una experiencia liberadora y provocativa.
El problema principal radica en el guión, en los diálogos y en la dirección actoral de Marcos Carnevale, quien opta por un enfoque denso y solemne, que en ocasiones se siente excesivamente grave y con tintes de sadismo.