Comedia negrísima y satírica con mucho sexo y gore que es también toda una alegoría del Brasil contemporáneo con la impunidad de su sector dominante y la lucha de clases.
Haghighi construye un thriller psicológico absolutamente delirante y descontrolado con el furor de las redes sociales en primer plano, que tiene muchos más hallazgos que carencias.
Bien narrada y con algunas observaciones simpáticas y punzantes, se queda sin embargo a mitad de camino entre la sátira y la denuncia más seria apelando por momentos incluso al trazo grueso.
El principal problema de esta ópera prima de Tim Miller es que la idea de reírse de todo y de todos, del uso permanente de los chistes internos, tiene un efecto limitado que se va desvaneciendo con el correr de los minutos.
Lo que en principio podría parecer un ejercicio de patetismo y sadismo se transforma en una mirada tan delirante como amarga, que encuentra insólitos pasajes de humor y sensibilidad donde parece no haber resquicio para ello.
[Crítica 6ª temporada, Capítulo final]: Luego de ver el episodio "Saul Gone", es evidente que "Better Call Saul" no solo ha honrado el legado de su predecesora, sino que en ciertos aspectos ha logrado superarla. La serie ha estado a la altura de las expectativas y ha entregado un cierre impresionante.
Propone una mirada impiadosa de una sociedad argentina caracterizada por su constante tensión. En el ámbito artístico, el resultado es abrumador, cautivador y devastador.
La película mantiene un flujo constante que atrapa al espectador, logrando en ciertos momentos una profundidad emocional que el director de Babel y Biutiful no había alcanzado anteriormente.
Una despiadada mirada a los excesos contemporáneos, una formidable estilización visual para retratar la violencia extrema con elementos propios del western, y un muy logrado sentido del humor.
Una despiadada sátira a la industria del cine. A pesar de que el desenfrenado trabajo de Cronenberg ofrece una experiencia desigual, también presenta algunos momentos inspiradores.
El film es muy crudo e inquietante, pero esas cualidades están conseguidas desde las más puras herramientas cinematográficas y no desde el discurso aleccionador.
La película presenta un rigor formal y un tono distintivo que la mantienen siempre interesante, destacándose por su coherencia interna. Este film consolida a los hermanos Vega como talentos prometedores del nuevo cine peruano.