Rodada en fílmico con paciencia, rigor y sensibilidad, es una valiosa continuación del trabajo de esta pareja de artistas tan consecuentes como personales.
A puro desenfado, la saga pisa el acelerador y vuelve a subir la apuesta. La nueva entrega se convierte en una excusa perfecta para disfrutar de una experiencia inmersiva en las salas.
La dirección del realizador vietnamita destaca por su elegancia y cuidado estético indiscutibles. La actuación de la pareja Magimel-Binoche realza cada plano en el que están presentes, aunque a esta película le falta la profundidad que se esperaría en la competencia principal de Cannes.
Hay unos cuantos planos y un puñado de escenas donde se manifiestan el talento y la creatividad de Strickland. Sin embargo, en gran parte de las casi dos horas de 'Flux Gourmet', lo que predomina es una sensación de decepción, frustración e irritación.
Aja consigue una narración tan impactante en su despliegue de efectos visuales generados por computadora como eficaz en su elemental entramado dramático.
Un tenso melodrama familiar que remite a los primeros trabajos del gran Terrence Malick y que tiene elementos propios del western urbano en la línea del cine de Walter Hill.
El resultado es una tragicomedia sobre la relación entre un veterano ilusionista y una adolescente, llena de belleza, lirismo y melancolía. Una joya de la animación.
Entre el thriller psicológico y el drama familiar, la película presenta rasgos perturbadores que, sin embargo, no son completamente explorados. A pesar de esto, mantiene el interés en la resolución.
Regala todos los mejores atributos de su cine: delirio, humor absurdo, virtuosismo formal y una infrecuente capacidad para seducir con un ingenio a lo Quentin Tarantino y entretener con nobles recursos narrativos.
Esta quinta entrega de la saga automovilístico-policial se posiciona como la mejor de la serie. El filme invita a no tomárselo demasiado en serio y, a cambio, ofrece dos horas llenas de diversión.
Notable ópera prima. La narración austera y reservada del debutante Sarnoski permite que un actor que ha desafiado las expectativas de un retiro prematuro brille en toda su dimensión.
Este director turco regresó con una película de más de tres horas de duración que reafirma su habilidad para filmar conversaciones profundas, en las que revela su visión desencantada y misantrópica de la existencia humana.