Alucinatorio y embriagador. Un film subyugante en su audacia y experimentalidad, que cuenta con la impronta de dos grandes creadores del arte contemporáneo, en el cine y la música.
Decepcionante arranque de una nueva franquicia juvenil que parece haber sido diseñada para replicar el éxito de la saga protagonizada por Jennifer Lawrence.
La película se presenta como una obra clásica y ordenada, con una estructura algo convencional. Sin embargo, su falta de audacia en la forma es compensada por una intensa carga emocional que resuena profundamente.
Es una imitación muy floja de lo visto en clásicos como 'Blade Runner', 'Robocop', 'Alien' y especialmente 'Terminator'. El problema no radica solo en las referencias conocidas, sino en que se convierte en una serie de verdades evidentes.
La primera película de Kaluuya y Tavares es una propuesta intrigante que muestra la clara creatividad y habilidad de estos cineastas para crear imágenes elocuentes y, en ocasiones, realmente cautivadoras.
Es una recopilación extensa que carece de la creatividad y originalidad de un especial bien hecho, presentando una calidad de imagen y sonido que apenas supera la de los videos disponibles en YouTube.
Curubeto presenta un intrigante mosaico creado desde la perspectiva tanto del aficionado como del estudioso. A pesar de algunas inconsistencias, es un esfuerzo notable y, en muchos de sus momentos, cautivador.
Torres se convierte en la figura central de la narración, llevando la historia a un nivel superior en comparación con otros documentales de este estilo, a pesar de las contribuciones de Anabella y Andrea del Boca.
Este documental no solo completa un vacío en la historia del cine argentino, también actúa como un legado cinematográfico de un artista que dejó una huella imborrable en su época.
Un proyecto que se destaca por su autenticidad y aleja de los clichés típicos de los rockumentales superficiales y autopromocionales que dominan el panorama actual.