El film, aunque bien producido, carece de fuerza e impacto. Puede ser adecuado para ver en casa, pero no es lo suficientemente atractivo como para justificar un viaje al cine.
El promedio de eficacia de gag por minuto es inferior al de las dos primeras entregas. Sin embargo, sigue siendo una agradable sorpresa dentro del mundo de las comedias de Hollywood.
En su cuarta película tras cumplir condena, el director iraní viaja a un pueblo del Irán profundo para desentrañar un misterio, lo que le lleva a revelar el conservadurismo y el machismo que predominan en la sociedad.
Manivel e Igarashi aportan un encanto que protege al pequeño héroe de las adversidades del mundo. Este relato, que se asemeja a un cuento de hadas infantil, destaca por su excepcional labor en lo visual y sonoro.
Una película que se caracteriza por su modestia y su enfoque minimalista, evocando el estilo de Carlos Sorín. Al mismo tiempo, refleja la complejidad y las contradicciones de la Europa contemporánea.
Al intentar parodiar a 'La gran estafa', 'Misión: Imposible' y las cintas de James Bond, el filme cae en la trampa de volverse predecible y poco inspirador.
Es una historia de robo que destaca por su ingenio en las sorpresas y la carisma de sus personajes, aunque al final se convierte en un thriller bastante estándar, careciendo de propuestas verdaderamente innovadoras o sorprendentes.
La película presenta planteamientos y dilemas interesantes, además de contar con sorprendentes hallazgos visuales y escenas de acción bien ejecutadas que la destacan entre los blockbusters de Hollywood. En términos generales, su balance es positivo.
No es una propuesta completamente despreciable, pero genera cierta frustración. Hay numerosas buenas ideas que no se han desarrollado ni aprovechado al máximo.
El conocido humorista Checco Zalone presenta una crítica a la burocracia y las problemáticas de su nación, aunque esta se siente superficial y bastante evidente.
La utilización de locaciones reales es un hallazgo que destaca en esta película, la cual retrata de forma cruda los profundos cambios socioeconómicos de un país que busca dejar atrás su pasado comunista a través del consumo.