Drama musical destinado al público global que carece de una profundidad auténtica. Todo se siente un tanto superficial, a pesar de abordar realidades significativas. Además, resulta un poco predecible.
La película busca capturar la esencia de un Chile contemporáneo marcado por sufrimientos y derrotas, representando un espacio indefinido que parece soñado y efímero, utilizando un enfoque siempre sincero.
Lo que pudo haber sido un buen ejemplo de cine de género desenfadado, mezcla de ciencia ficción, acción y terror, termina agobiado por su pretensión moralizante.
La nueva entrega cuenta con un nivel de urgencia que no estaba presente en la original 'Borat'. Esto se debe a que en el pasado, el caos del mundo parecía estar más controlado, lo que añade una capa adicional de relevancia social y sátira.
Una clara muestra de cómo ciertas lógicas narrativas presentes en las series de televisión modernas han penetrado en el ámbito del cine comercial de Hollywood, aunque no necesariamente de manera positiva.
El filme no es un desastre, pero no alcanza las expectativas que dejó el primer trabajo de Joaquin Phoenix en el papel. Esta continuación parece diseñada para corregir algunas interpretaciones políticas desfavorables de la entrega anterior.
El camino hacia el final se hace largo y previsible, y la coda vuelve a recordarle al espectador que la saga seguramente continuará en el futuro cercano.
Es una clara sucesora de las entrañables películas de acción de los años 80, aunque su estética y sonido se alejan de la esencia mágica que caracterizaba a cintas como 'Duro de matar'.
'Península' muestra una excesiva dependencia de efectos digitales. La verdadera falla radica en la ausencia de tensión real, la exageración de sus personajes y un ritmo deficiente que ni las escenas de peleas ni las persecuciones logran compensar.
'Halloween II' evoca la esencia de una serie juvenil americana, repleta de dilemas de identidad y situaciones intensamente marcadas por la adolescencia.
La película evita caer en la trampa del auto-referencialismo y presenta una obra donde los creadores intentan superar sus propios temores y excentricidades. Aunque no siempre lo consiguen, lo hacen con humor y sin resentimiento.
'Hipnosis' es una película deliberadamente absurda y, hay que reconocerlo, su ritmo es increíblemente rápido. El público apenas puede recuperarse de una locura antes de ser sorprendido por la siguiente.
'Un verano así' se aleja de lo que uno podría esperar al leer su sinopsis y se convierte en un profundo análisis sobre la fragilidad y confusión de sus personajes. Côté sigue sorprendiendo con su estilo único y su capacidad para contar historias diferentes.
'Mutzenbacher', de Ruth Beckerman, presenta un enfoque ensayo que invita al espectador a reflexionar sobre el libro y su contexto histórico y contemporáneo, así como sobre los posibles límites de la creación artística.