Puede ser visto como un film mudo musicalizado, un largo videoclip narrativo o un experimento multisensorial. Como sea, la película presenta varios componentes conocidos de la obra de Perrone pero a la vez la actualiza como mirando hacia el futuro.
En una propuesta de representación naturalista, el resultado es una narración que termina virando hacia los excesos melodramáticos y que reemplaza la posibilidad de la empatía por una superficial nostalgia vintage.
'Ema' es una película inusual, con una idiosincrasia sumamente particular. Es un paso audaz para un director que no está dispuesto a permanecer en una zona de confort cinematográfica.
Los primeros minutos de Joel confirman la confianza de Sorín en una forma de construcción narrativa. El naturalismo de las actuaciones actúa como brújula estética y permite desarrollar un verosímil realista que refleja las psicologías, las maneras de hablar y los contextos sociales.
Dolorosa y dura, pero en la vereda opuesta del golpe bajo, delicada y sutil a la hora de construir emociones, la película no sería la misma sin la participación de la debutante Laia Artigas, uno de esos milagros del casting y de la dirección actoral que sólo se dan cada tanto.
Tan intimista es el retrato que, a medida que la situación comienza a complicarse luego del parto, la película adquiere algunas aristas de corte fantástico.
No es una de las grandes películas de la dupla, pero hay en ella mucho para recomendar. La historia logra sostener todo el tiempo el interés y está coronada por una gran secuencia de suspenso explosivo.
Película mutante, de desarrollo pausado y ribetes imprevisibles, 'La montaña' utiliza de manera muy efectiva el rodaje en locaciones reales para narrar un cuento que parte del realismo extremo para ingresar al más fantástico de los terrenos cinematográficos.
La película de Chin y Vasarhelyi logra transmitir, a través del contenido de las imágenes y del montaje, una palpable sensación de peligro mortal, de suspenso por momentos insoportable, como si se tratara de una película de súper acción.
Más de una escena incorpora elementos humorísticos que, de ninguna manera, están reñidos con el verosímil que Chomko construye pacientemente; (...) En otras instancias, en cambio, el trazo grueso toma por asalto la historia.
El inverosímil punto de partida, lo fabuloso de algunas de sus paradas y el absurdo de la estación terminal chocan con los constantes intentos de construir un universo claramente realista y con serios aires de importancia.
La repetición de temas y situaciones hace que 'Regreso a casa' circule luego en una espiral emocional que desemboca en una coda sensiblera y esencialmente pueril, que erosiona con un golpe de diseño de guión lo que había intentado escribir pacientemente con otra clase de argumentos.
No funcionaría sin la notable química entre las actrices protagónicas. El trazo grueso es el orgulloso camino que espera a las cuatro chicas, pero la velocidad y la ejecución de los gags y situaciones humorísticas son casi siempre efectivas.
Todo es bien grasa y a mucha honra, aunque en cada secuencia extendida de acción se extraña el carácter físico y la precisa geometría de la puesta en escena que ha hecho de las diversas misiones imposibles de Ethan Hunt un verdadero placer genérico.
Merece destacarse por su estructura, intenciones y resultados, alejados por completo del formato usual de los contenidos con raíz en lo real disponibles en las plataformas de streaming.
Aunque se disfruta como un visitante ocasional, logra equilibrar las virtudes de la narrativa popular con la clara y apreciable intención de desarrollar personajes que resultan un poco más profundos que simples arquetipos.