No hay nada aborrecible en esta nueva versión, sin embargo, en comparación con la original y creativa interpretación del italiano Matteo Garrone de 2019, resulta difícil no notar la sensación de producción rutinaria. Esta película se siente como una "remake" innecesaria.
Sin esconder nada pero tampoco cayendo en una denuncia simplista, el film británico condensa en 90 minutos cuatro años de la vida del animal, logrando una gran intimidad y empatía.
En 'Gunda' no hay música que empuje al espectador a sentir tal o cual emoción, aunque los sonidos de la naturaleza conforman una compleja construcción sónica.
A diferencia de las dos recientes películas sobre el oso Paddington, este nuevo Peter Rabbit resulta excesivo, lo que crea un desajuste en los tonos y anula los disfrutes que podría ofrecer la historia.
El resultado es extraño, pero nunca fascinante; espectacular, pero no ameno; circunspecto, pero poco profundo. Y un poco chabacano, como un ejercicio práctico de escuela religiosa con presupuesto de varios millones de dólares.
No se parece a casi nada que pueda compartir la cartelera en estos días. Tal vez, prometa más de lo que brinda. Aunque, nobleza obliga, lo hace con cierta gracia.
Lo más inquietante de la nueva película de los Spierig se acumula en el primer tercio de la narración. De a poco, sin embargo, todo comienza a irse al diablo, reemplazando la sugestión por los más trillados golpes de efecto.
Esta tercera versión no quedará en la historia grande del cine, como la original de Lewis Milestone, pero es un buen recordatorio de que la “política por otros medios” nunca es buena, para nada.
'Sunset Song' es un film hermoso y potente en su primera mitad. Sin embargo, después, algo sucede que convierte la narrativa en una serie de escenas poco efectivas, como si el montaje empezara a fallar.
Renoir muestra una superficialidad que, aunque no alcanza a ser liviandad, se hace evidente a pesar de la belleza de sus planos y la inclusión de ciertos elementos dramáticos.
Sin abandonar los lugares comunes de hazañas deportivas, el film producido por Jerry Bruckheimer consigue sus mejores momentos en la labor de la protagonista Daisy Ridley.
Una película amable y superficial, que no busca metas más allá de su fábula. Su principal fortaleza es la actuación de Servillo, quien aporta veracidad y energía a cualquier personaje que interpreta.
Campion ofrece una historia poderosa y algo evasiva, repleta de giros y aparentes desvíos. Su narrativa es clara en su presentación, pero resulta complicada de captar.
Lejos de caer en la exhortación, la película se centra en el reencuentro de dos viejas amigas que han tomado rumbos muy diferentes, retratando tensiones raciales que siempre están a punto de estallar.
Lejos del melodrama, la película de Thornton demuestra un talento notable para capturar la esencia de las escenas sin recurrir a una denuncia simplista. A través de su narración, guía al espectador en un profundo viaje hacia lo salvaje y lo interior.