Este filme destaca por su impresionante estética y composición. Pareciera ser un regreso a la dirección acertada de un cineasta que había estado un poco desviado en sus trabajos recientes.
López Carrasco logra, con escaso material de archivo, crear un retrato contundente y entretenido de la descontrolada y caótica época de sexo, drogas y rock and roll en los años ochenta.
Los ambientes están bien construidos y el giro final resulta impactante, aunque las marcadas diferencias en las actuaciones pueden restar algo de credibilidad a la historia.
El realizador ofrece una mirada crítica sobre el contraste entre la dura realidad cotidiana de los habitantes de la zona y las fantasías diseñadas para el consumo masivo.
Con un humor sutil y preciso, y utilizando tomas prolongadas donde cada gesto y acción tiene su importancia, Said consigue crear una delicada comedia sobre la condición humana.
Realiza una combinación interesante entre el deseo sexual y el valor económico, ofreciendo una metáfora efectiva de la situación de Argentina en medio de la inflación.
Una breve clase de cine, también quizás de actuación, un ejercicio creativo en el que el realizador hace a partir del cuerpo, el rostro y la expresividad del tal Macaire explorando las aparentemente infinitas posibilidades del formato.
'Only Murders in the Building' continúa mejorando en su cuarta temporada. La serie se ha establecido firmemente en su propuesta, con personajes bien desarrollados y una química entre ellos que fluye de manera natural.
Es un tratado visual fantasmagórico, atrapante e intrigante que utiliza el thriller como base narrativa para explorar más a fondo las investigaciones del director.
La dirección de la película muestra una firmeza propia del género bélico; todo gira en torno a Jordan, quien enfrenta desafíos complejos de manera convincente. Su entrega y pasión son elementos clave que hacen que cada momento resulte creíble.
A pesar de la presencia de algunos personajes estereotipados típicos del thriller internacional, la película consigue mantener al espectador cautivado con su trama llena de giros inesperados. Esto refleja la astucia y la creatividad del director.