Pese a la perplejidad que pueda generar 'Rey' en ciertos momentos, es una elección que tiene bastante lógica en función del carácter quijotesco y bastante alejado de la realidad del misterioso Orélie.
No solo es un reflejo excepcional de una época, sino que también demuestra el extraordinario talento de un director que transita entre distintos registros, temas y formatos con una asombrosa facilidad.
De todos modos, y pese a usar un tono que se volvió ya un estereotipo y casi un modelo de película, 'Suncoast' tiene una cierta nobleza de espíritu y una generosidad con los personajes que no es habitual en el cine contemporáneo.
Una película que se beneficia enormemente de la actuación de dos talentosas actrices, cuyas habilidades parecen estar desaprovechadas en este tipo de historia. Sin embargo, la experiencia se ve un poco frustrante debido a las simplificaciones evidentes en la trama y en la dirección.
La película de Ethan resulta notablemente carente de cualquier forma de relectura. No se convertirá en un clásico dentro de la filmografía de los hermanos, aunque se valora su desenfado y su esencia juvenil.
Tengo claramente alguna dificultad con esta ensalada tonal, con este caleidoscópico bazar de muñecos, con la falta de fisicalidad de los personajes, y con el 90 por ciento de las cosas que pasan en estas interminables dos horas y media.
Recuerda a las películas menos urbanas y más naturalistas de Petzold, pero en este caso deja bastante en segundo plano cualquier lectura política o análisis social. Es un clásico y muy preciso relato.
Una historia clásica de amistad, romance y crecimiento en un pueblo chico del sur francés, 'Perro feroz' tiene una inusual sensibilidad para acercarse a este tipo de relatos, encontrando sutiles tensiones entre sus tres protagonistas jóvenes.
Como Byrne y Rogen son talentosos y carismáticos, uno sigue viendo la serie esperando un giro, un cambio significativo. Sin embargo, ese momento nunca llega.
Una comedia amable y accesible, desprovista de excesivas pretensiones, que ofrece un encantador retrato de la vida en la provincia. Además de contar con un elenco excepcional, Giralt evita caer en el grotesco o en un exceso de costumbrismo.
Con algunos momentos divertidos, raramente le escapa a lo previsible, pero al menos se la siente como una película actual, que de una manera muy simple pero por momentos efectiva pone el dedo en la llaga.
Los hermanos Dardenne siempre saben qué mostrar y qué omitir, así como el momento adecuado para cortar y la forma de manejar la información. El sutil arte de los cineastas belgas también se refleja en lo que el montaje y los guiones de sus películas deciden dejar fuera.
En algún momento la película se dejará llevar por su propio juego de agresiones cruzadas y perderá un poco el eje. Ese desarrollo puede ser efectivo en términos narrativos, pero le hace perder de vista al film lo esencial del conflicto.
Puede haber sido una película filmada en un marco de muchas restricciones, pero se siente, de principio a fin, como una película absolutamente propia, conectada con el resto de la obra del realizador, y sin alteraciones a un “sistema” (...) casi patentado por el cordobés.