Una película que tiene algunos momentos que uno espera del cine de Herzog, aunque son muy escasos y se agotan promediando la trama, lo que no logra sostener el resto del desarrollo.
Es un Cronenberg menor, más convencional y explicativo, careciendo del nervio y del extraño espacio negativo que suele manejar, el cual considero una de sus características más distintivas.
Las cámaras, tanto las de Troell como las del filme, pueden facilitar la observación, pero quizás no sean lo suficientemente profundas para revelar completamente la esencia de la historia.
Lo que el director hace es tomar como referencia la extensa historia del cine para crear dramas humanos que en ciertos momentos se manifiestan a través de las más brutales estrategias del horror.
Entre personajes que vuelan, comidas un tanto indigestas, policías despistados, barcos perdidos en el mar y otras sorpresas que ya verán se desarrolla LA BAHIA, una película con forma de cómic en vivo.
Si bien su opera prima no alcanza a ser una obra maestra, sorprende e impacta, dejando claro que este director es una presencia a considerar en el futuro.
Con el entusiasta aporte de Ridley y una música entre épica y rimbombante, la película de Rønning es entretenida, pero no logra complejizar lo que rodea a la gesta deportiva en sí.
Compleja y fascinante película. Scorsese parece optar por una especie de despedida. Como es habitual en él, no se trata de un adiós emotivo ni melodramático, sino de un cierre crítico, lúdico y áspero.
El problema es la forma. 'Babylon' es una película grandilocuente, irritante, fastidiosa, de una energía maníaca y desbordante que la vuelve prácticamente insoportable.
Sin ser una gran película, esta versión de 'El amante de Lady Chatterley' logra ubicarse en un punto medio entre el cine de qualité y la película erótica convencional.
Inteligencia, sutileza, sensibilidad. Humor, música, ironía. Melancolía, belleza, poesía. Todos son elementos que caracterizan a la obra del realizador británico Terence Davies y que aparecen, en toda su dimensión, en 'Benediction'.
Su inteligente, cómico y politizado planteo –y su estudiado formato de gélida comedia– resulta inmediatamente atrapante, pero el realizador no logra sostener el interés durante los 120 minutos que dura la película.
Seguramente fue una muy buena obra de teatro cuando se estrenó hace casi 40 años y lo sigue siendo ahora. No creo que pueda ser considerada cine, pero funciona.
El problema de 'Colette' radica en los recursos y en la forma en que se narra la historia. Es un academicismo puro, utilizando sistemas narrativos tradicionales que son tan antiguos como el patriarcado que la película –y la protagonista– intentan desafiar.
Usando los códigos clásicos del género pero en un estilo más reflexivo y político que puramente estructural, logra un relato notable sobre la violencia racial.