Esa forzada intención de mantener a su 'Capone' ligada a la realidad genera una extraña fricción que no siempre da resultado. A veces parece que la película alcanza su punto máximo cuando refleja los excesos de Hardy.
Con pocos pero muy bien utilizados elementos, el trío de directores logran contar una gran historia a través de una anécdota que parece mínima pero que, claramente, no lo es.
El problema radica en su formalidad, en su enfoque cinematográfico y en su concepción de la narración y la propuesta estética. La película 'Mientras dure la guerra' se centra únicamente en la política, dejando poco espacio para discutir aspectos cinematográficos.
Accesible y entretenida, con apuntes inteligentes para generar curiosidad, funciona por sí misma y también como puerta de entrada al fascinante mundo del creador de 'Viridinana' y 'Los olvidados'.
La película, como casi toda la obra de Bande, no es para impacientes ni trata de derribar o modificar formatos ya probados por documentalistas que se dedican al retrato observacional. Es otra de las historias, (...) que el cine trata sino de cerrar al menos de evocar con recursos nobles.
Es el tono y la originalidad de la puesta en escena lo que convierte a SCARRED HEARTS en una película única, con momentos de seco humor que hacen recordar al cine del sueco Roy Andersson pero sin perder del todo de vista el sufrimiento de Blecher.
La película no ofrece mayores sobresaltos ni sorpresas y se sigue con interés, más que nada por laquímica que de a poco va creciendo entre los personajes y porque Sbaraglia es un actor que sabedotar de muchas aristas ambiguas a su Mateo.
Filme liviano que puede no apostar a más que su propia maquinaria. Pero esa maquinaria es tan precisa y encantadora, tan atractiva, que es imposible no sentir fascinación por ese mundo y sus criaturas.
Película fallida pero fascinante, deja por lo menos en claro que, más allá del rayo que le desorganizó el cerebro (¿o será el éxito de sus viñedos?), Coppola sigue siendo fiel a su universo.
Logra combinar un tema serio y denso con algunos apuntes formales originales y simpáticos. Su accesibilidad es, de algún modo, una invitación por parte de la directora y protagonista a acercarse a un tema complejo.
Godzilla: Minus One' sorprende por regresar a los orígenes. No solo de la trama sino en lo que respecta a su tono, a tomarse el tiempo de contar bien un cuento, crear una serie de reconocibles personajes (...) y, finalmente, tener una mirada también crítica.
No hay nada auténtico en la película que capte un interés genuino. La trama presenta alguna que otra intriga que podría resultar inquietante, pero su tono denso y sombrío ahoga la vitalidad que una cinta de este tipo debería ofrecer.
Más allá de algunos momentos intensos y emocionales, a menudo se siente que lo que se está viendo no posee un carácter auténtico ni refleta verdaderamente lo que ocurrió en 1943.
Absurda y entretenida, ridícula y sorprendente, la película de Helander es un tómelo o déjelo, ese tipo de títulos que será adorado por sus fans y despreciado por sus detractores.