No hay dudas que las ideas de la serie son correctas y apropiadas pero por momentos los guionistas aplican esas ideas de una forma demasiado lineal, sin dar espacio para la ambigüedad y el misterio que son propios del género en esta vertiente.
Una actualización a estos tiempos de los modos y temas del melodrama cinematográfico de los años ’50, en sus modos elegantes y sutiles, encuentra el modo de ser políticamente comprometida y hasta audaz.
El secreto de 'State Funeral' radica en permitir que el material hable por sí mismo, sin editorializar, o haciéndolo de manera muy sutil. Se tiene la impresión de que la crítica se sostiene por el propio peso de lo que observamos.
[Crítica 4ª temporada]: es un divertimento apasionante. Gran parte del tiempo, uno se encuentra ante una comedia de enredos clásica, ligera y cautivadora en sus detalles.
Tiene momentos de sorprendente humor y liviandad, que aligeran la densidad de lo que está sucediendo. Y, aunque no lo parezca de entrada, se trata de una gran historia de amor.
Es una época que varias veces ha retratado el británico Terence Davies con un tono melancólico y elegante. Aquí, Boorman hace el juego casi de filmarla y no le sale del todo bien.