Una película cuya estructura, tono y diálogos atrasan medio siglo, transformándola casi en una parodia de la película que pretende ser y una verdadera banalización de la historia que quiere contar.
El filme de Philippe muestra sobriedad y una profundidad necesaria para convertirse en material de estudio, a pesar de algunos excesos que parecen más anecdóticos que parte de una deconstrucción de la escena.
Ofrece una mirada crítica y un tanto agresiva de parte de un mediocre realizador contra uno de los más grandes y revolucionarios directores de la historia del cine.
Es una película menor, políticamente correcta al extremo, un tanto blanda y nunca controvertida, pero que cumple lo que se propone: satisfacer a un espectador medianamente 'progresista'.
La miniserie de seis episodios creada por el director neoyorquino para Amazon no se posicionará entre sus mejores obras, eso está claro. Sin embargo, después de un comienzo bastante débil, logra una notable mejora en sus episodios finales.
Es una película concentrada, casi un unipersonal, con dimensiones reducidas en comparación con los típicos biopics de Hollywood. Esa concentración es donde radica gran parte de su fuerza.
Una película que intenta cubrir la vida entera de un hombre célebre y que lo hace sin ahondar prácticamente en nada y apoyándose en los lugares comunes más previsibles.
Solo ver las muy bien logradas y loquísimas sesiones de grabación de esos discos es ser, en cierto sentido, testigo de la historia grande de la música contemporánea.
Más allá de una algo más reiterativa segunda mitad, la película siempre sorprende por las elecciones formales del realizador y por la curiosa vida de este hombre.