La suya [Colin Firth] es una personificación implosiva, muy británica, y casi sin excesos. Logra guiar al espectador desde la contemplación hacia la compasión, pasando de la observación a la compenetración.
Es una película excepcional que ha devuelto al cine una economía simbólica previamente dominada por la publicidad y el videoclip. Logra revalidar el significado de gestos que habían perdido su carga emocional.
La película presenta una serie de escenas y momentos dispersos a lo largo de tres años en la vida de Marley, careciendo de un eje argumental claro o de una continuidad que aporte fuerza dramática. Todo transcurre sin provocar una verdadera propulsión narrativa.
Sabemos gran parte de lo que sucederá en 'La sociedad de la nieve', pero igualmente lo que vemos nos impacta, angustia y sacude. (...) como experiencia cinematográfica es un logro mayúsculo, la película definitiva sobre este hecho.
No pretende revolucionar el género ni mucho menos sino humanizar y emocionar con una historia de amor marcada por décadas de represión y forzada a vivirse con culpa, en secreto y con inevitables traiciones.
La paciencia rinde sus frutos de una manera inesperada, emocionando cuando uno menos se lo espera. Como las películas de la década que homenajea, 'The Holdovers' no corre, no se apura, respeta los tiempos.
Se trata de una serie visualmente atractiva, con un muy buen trabajo de reconstrucción de época y bastante creíble en cuanto a una parte del mundo que retrata. A la vez, algunas escenas y diálogos pasan de obvios a didácticos.
Un producto bien ejecutado y pulido en casi todos sus aspectos, aunque rara vez logra emocionar o conmover al espectador. Cuando lo consigue, es más por la fuerza o la nostalgia que evocan algunas canciones o momentos.
Se trata de un producto altamente elaborado que requirió años de trabajo y varios meses de rodaje. Sin embargo, el resultado no está a la altura del esfuerzo invertido, y no es únicamente un asunto de spoilers, sino que se trata de un problema de estructura y construcción narrativa.
'O corno' es una película árida y terrenal, que parece emerger de las entrañas de la tierra. La primera escena, un extenso y doloroso parto, refleja a la perfección la propuesta del film. No es una película recomendada para personas con estómagos delicados ni para quienes busquen una experiencia rápida.
Sin ser un film apasionante, el director (...) se las arregla para crear un drama judicial de esos que funcionan porque, también, tienen a una figura central llamativa.
El film de Lorenz se destaca entre las producciones de acción de Neeson debido a su contexto, tema, época y locaciones, que aportan una mayor seriedad a los acontecimientos. Sin embargo, en esencia, no se aleja tanto de sus otras obras.
Si bien la trama en sí va perdiendo fuerza y bastante de su lógica con el correr de los minutos, es uno de los episodios más directos en cuanto a su contexto y contenido.
Esta serie, aunque autocelebratoria y promocional, es al mismo tiempo un producto honesto y humano. Se fundamenta no solo en los logros e invenciones técnicas, sino también en las personas, hombres y mujeres, que hicieron todo esto posible.
Es una pena que la producción no haya logrado armar un guión que esté a la altura de la complejidad del mundo y de los personajes que describe. El maníaco ritmo de Boyle, de todos modos, hace que la serie se consuma con facilidad y rápidamente.
El material es por momentos impactante. Ya desde el inicio del discurso autocrítico, se percibe una gran incomodidad en el ambiente, y la vehemencia de Padilla solo intensifica esa sensación.