La película logra un nivel de sutileza y profundidad que se debe principalmente al desempeño de Colman, ya que el guión cae en numerosos clichés, conexiones forzadas y múltiples finales.
No es que se trate de un film impresentable ni mucho menos, pero le falta ese toque de calidad extra, ese plus que ha vuelto memorables a muchos títulos coreanos de acción.
Es la más medida de sus películas, siempre en relación con su propio y distintivo estilo. Este ligero acercamiento a una realidad más tangible está relacionado con la confrontación, casi en un sentido terapéutico, de su pasado, similar a la obra 'Amarcord' de Fellini.
La propuesta de Simon podría considerarse adecuada para una obra de teatro, ya que este formato se ajusta perfectamente a su narración verbal extensa. A excepción de algunas escenas puntuales, la historia carece de elementos cinematográficos.
Tiene el valor de ser una historia que saca a la luz, de un modo comercialmente accesible y romántico, un complicado pasado con el que ese país recién ahora está empezando a lidiar.
Hay mucho ingenio e inteligencia en el planteo de esta película de terror y suspenso local. Esta película tiene el potencial de convertirse en un film de culto.
Hay dos o tres películas en conflicto en ‘Wonder Woman 1984’. Es posible que no compitan realmente, ya que, teniendo en cuenta su duración de más de 155 minutos, parece que coexisten, se suceden y se pasan la posta entre sí.
La tercera temporada de la serie de HBO creada por Nic Pizzolatto se destacó más por sus personajes que por su enigma central. Mahershala Ali se destacó en una serie que esta vez prefirió la introspección a la espectacularidad.
El documental va más allá de la simple recopilación de entrevistas. El material de archivo es muy valioso, al igual que las escenas filmadas en los lugares donde realmente ocurrieron los eventos.
Ruizpalacios se destaca como uno de los cineastas latinoamericanos más inventivos y creativos de su generación. La primera media hora de 'Museo' rivaliza con obras de directores como Arnaud Desplechin, Wes Anderson y algunos maestros de la nouvelle vague.
Panos Cosmatos presenta una obra que resuena en la misma sintonía que el protagonista. Es una película intensa, repleta de excesos, casi delirante, violenta, impactante y a la vez absurda. Todo esto se combina de manera única. Cage, por supuesto, brilla en su rol.
Filmada en hermoso blanco y negro, la película destaca por la actuación excepcional de Marie Bäumer, así como por los momentos de tensión y dolor que emergen a lo largo de la trama. Sin embargo, también adolece de algunas caracterizaciones que resultan ser un tanto evidentes.
Ya sin la sorpresa de la primera temporada y con una trama un tanto redundante, esta “segunda parte” de la serie de Netflix logra superar sus problemas narrativos gracias a sus encantadores personajes y a un notable elenco.
La película es sumamente divertida y logra ser efectiva en cada chiste, situación y diálogo del elenco principal. Además, destaca por el hecho de que está filmada con un estilo que evoca a las producciones de épocas pasadas.