Hay mucho ingenio e inteligencia en el planteo de esta película de terror y suspenso local. Esta película tiene el potencial de convertirse en un film de culto.
Hay dos o tres películas en conflicto en ‘Wonder Woman 1984’. Es posible que no compitan realmente, ya que, teniendo en cuenta su duración de más de 155 minutos, parece que coexisten, se suceden y se pasan la posta entre sí.
La tercera temporada de la serie de HBO creada por Nic Pizzolatto se destacó más por sus personajes que por su enigma central. Mahershala Ali se destacó en una serie que esta vez prefirió la introspección a la espectacularidad.
El documental va más allá de la simple recopilación de entrevistas. El material de archivo es muy valioso, al igual que las escenas filmadas en los lugares donde realmente ocurrieron los eventos.
Filmada en hermoso blanco y negro, la película destaca por la actuación excepcional de Marie Bäumer, así como por los momentos de tensión y dolor que emergen a lo largo de la trama. Sin embargo, también adolece de algunas caracterizaciones que resultan ser un tanto evidentes.
La película es sumamente divertida y logra ser efectiva en cada chiste, situación y diálogo del elenco principal. Además, destaca por el hecho de que está filmada con un estilo que evoca a las producciones de épocas pasadas.
Lo que EL FUTURO logra muy bien es poner al espectador en el centro de esa acción y dar la sensación de que el material podría haber sido filmado en esa época.
Es una película que complejiza la mirada del espectador, lo obliga a observar los bordes del cuadro, lo implica en entender qué es lo que realmente se está jugando en ese hospital, con esa gente, con esas vidas.
Una mirada diferente hacia esos años de la dictadura: contar desde un micromundo, el clima, la tensión y el horror de una etapa que va llegando a su fin.
La película logra ensamblar de manera excepcional todos los elementos que la componen, lo cual resulta especialmente sorprendente considerando que se trata del primer guión de un cineasta de tan solo 25 años.
Funciona como una comedia de enredos profesionales, pero en términos generales lo que ofrece es una mirada con cierto dejo amargo sobre las «víctimas» que dejan los cambios tecnológicos.
Lo que Rockwell logra, además de evitar la mayoría de los lugares comunes de este tipo de historias, es transmitir una gran sensación de verdad y realidad a su película.